Victoria judicial de Shein

infoRETAIL.- El Tribunal de Apelación de París ha rechazado el intento del Gobierno de Francia de suspender la plataforma china Shein, tras detectar la presencia de muñecas sexuales con aspecto de niñas y armas prohibidas en su marketplace, en lo que supone un nuevo varapalo para el ejecutivo liderado por Emmanuel Macron después de que otro tribunal parisino ya hubiera fallado en contra de su solicitud el pasado mes de diciembre.

Dicha sentencia judicial ya rechazaba la solicitud del Gobierno de suspender la plataforma de comercio electrónico en Francia durante tres meses, pero el Ejecutivo galo apeló. Ahora, el Tribunal de Apelación de París ha confirmado dicha sentencia que dictaminaba que Shein no podía volver a vender dichos productos en su plataforma sin medidas adecuadas de verificación de edad.

"El tribunal de apelaciones confirma la sentencia [de diciembre] en todas sus resoluciones y rechaza las demás demandas presentadas por el Estado", declara el tribunal en un comunicado, con el argumento de que actualmente ya no se está produciendo el daño que justificó la intervención del Gobierno en otoño del año pasado.

Segundo golpe judicial al Gobierno francés, después de que en diciembre otro tribunal ya fallara en contra de su solicitud de bloqueo de la plataforma china

Además, los jueces consideran que tampoco se puede afirmar que haya "un daño futuro cierto", lo que viene a desmentir la posición del Ejecutivo con su demanda.

Por su parte, desde Shein explican que "durante los últimos meses, hemos seguido reforzando significativamente nuestros controles tanto para los vendedores como para los productos en nuestra plataforma, para garantizar que nuestros consumidores en Francia puedan disfrutar de una experiencia de compra en línea segura y agradable".

Además, la empresa asiática afirma haber mantenido un "estrecho diálogo" con las autoridades francesas y europeas. En este sentido, Shein también se enfrenta a un expediente abierto hace unos meses en Bruselas por la Comisión Europea por su diseño adictivo, la falta de transparencia de los sistemas de recomendación y la venta de productos ilegales, incluido material de abuso sexual de menores.