Grupo Lomar factura 60 millones de euros

infoRETAIL.- Grupo Lomar ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 60 millones de euros, lo que supone un incremento del 20% respecto al año anterior. La compañía conquense, especializada en la producción de ajo y cebolla, ha registrado este crecimiento en un contexto marcado por el aumento de los costes de producción, la presión regulatoria y la competencia de mercados exteriores.

De hecho, tal y como apuntan desde Grupo Lomar, el sector atraviesa una etapa condicionada por la entrada de producto procedente de terceros países con estructuras de costes más bajas, así como por el encarecimiento de insumos y la incertidumbre agronómica. No obstante, en este entorno, la compañía ha incrementado su producción en alrededor de cinco millones de kilos adicionales y ha mejorado su eficiencia operativa.

En cuanto a su estrategia comercial, aproximadamente el 15% de su producción se destina a exportación, principalmente a mercados europeos, donde la competencia internacional ha ganado peso en los últimos años.

En este sentido, el CEO de Grupo Lomar, José López de la Fuente, ha señalado que “la presión competitiva es hoy uno de los principales factores que condicionan la evolución del negocio. La entrada de ajo y cebolla desde países como China, Argentina o Egipto, con menores exigencias regulatorias y costes productivos inferiores, está alterando el equilibrio del mercado europeo y limitando la capacidad de los productores españoles para trasladar valor a precios”.

España lidera la producción de ajo en Europa
España es el principal productor de ajo de la Unión Europea, con más de 315.000 toneladas anuales, lo que representa en torno al 42% del total comunitario. Castilla-La Mancha concentra cerca del 60% de la producción nacional. No obstante, el sector mantiene el liderazgo en volumen, aunque enfrenta una pérdida de competitividad en un entorno de mayor presión internacional.

De cara a 2026, las previsiones apuntan a un ejercicio condicionado por factores externos. Según la compañía, las ventas del primer trimestre se sitúan en niveles similares a los de hace dos años, lo que anticipa una evolución marcada por la estabilidad. Las perspectivas de campaña dependen en gran medida de la evolución climática. Las lluvias recientes no han provocado daños significativos, aunque han retrasado ligeramente la recolección.

José López de la Fuente: “Si el clima acompaña, podríamos recuperar parte del mercado de exportación, pero la incertidumbre sigue siendo alta”

En paralelo, se observa un ajuste en la planificación de cultivos. La superficie dedicada a cebolla se ha reducido en torno al 25%, mientras que el ajo se mantiene en niveles similares al año anterior. El incremento de costes, especialmente en materiales auxiliares y transporte -con aumentos en torno al 20%-, continúa presionando los márgenes del sector.

“Estamos en un momento en el que crecer no es suficiente; hay que hacerlo con eficiencia y en un entorno cada vez más complejo. Competimos con países que tienen menos costes y menos regulación, lo que nos sitúa en desventaja. Nuestro reto es mantener la calidad y la posición en el mercado sin perder competitividad”, ha destacado José López de la Fuente, añadiendo que “si el clima acompaña, podríamos recuperar parte del mercado de exportación, pero la incertidumbre sigue siendo alta. La reducción de siembra en cebolla es un ejemplo de cómo el sector está ajustando su estrategia ante este escenario”.

La evolución de 2026 será determinante para evaluar el comportamiento del sector en un contexto de presión sobre los costes y la competencia internacional.