infoRETAIL.- Los supermercados de Países Bajos encabezan la Superlist de Medio Ambiente Europa 2026, el primer índice comparativo que analiza el desempeño ambiental de 27 grandes retailers de ocho países europeos (Alemania, Francia, Reino Unido, España, Polonia, Países Bajos, Suecia y Suiza) y que ha sido elaborado por el think tank Questionmark Foundation, en colaboración con WWF, Madre Brava y ProVeg International.
El estudio evalúa dos ejes diferenciados: por un lado, la solidez de los planes climáticos, en función de la calidad y el grado de concreción de las hojas de ruta de reducción de emisiones y de su alineación con el Acuerdo de París, un indicador que tiene mayor peso en la clasificación; y, por otro, las estrategias de transición proteica, que miden si los supermercados han definido objetivos para reequilibrar sus ventas hacia proteínas de origen vegetal. La posición final de cada enseña resulta de la combinación de ambos indicadores.
“Los supermercados no son meros distribuidores, son actores con una influencia excepcional sobre lo que producimos y consumimos, y se encuentran ante una oportunidad única para reducir sus emisiones a la vez que construyen un sistema alimentario sostenible y saludable”, explica la directora de Comunicación de ProVeg España, Verónica Larco.
Las tres primeras posiciones de la Superlist corresponden a Lidl y Albert Heijn. En concreto, el ranking está liderado por Lidl Países Bajos (plan climático: 52%; transición proteica: 77%), seguido de Lidl Polonia (48% y 73%, respectivamente) y Albert Heijn, también en Países Bajos (43% y 71%). Por su parte, la cuarta posición corresponde a otro retailer neerlandés, concretamente a Jumbo (34% y 77%), lo que denota el dominio de los Países Bajos en esta clasificación.

En este contexto, la directora de Questionmark, Charlotte Linnebank, señala que “los supermercados tienen el poder de configurar un sistema alimentario más saludable y respetuoso con el clima. A pesar de que un pequeño grupo de supermercados ha publicado planes climáticos detallados, incluyendo objetivos para reequilibrar las ventas de proteínas animales frente a las proteínas vegetales, el sector minorista está lejos de aprovechar todo su potencial para cumplir el Acuerdo Climático de París”.
Las enseñas españolas en el ranking
En el caso de España, la Superlist de Medio Ambiente Europa 2026 ha evaluado a los tres principales supermercados por cuota de mercado -Mercadona, Carrefour y Lidl, que concentran casi el 43% del mercado-, que en conjunto representan el 42% del mercado nacional. Dentro de este grupo, Lidl España se sitúa en el 6º puesto del ranking europeo, por delante de Carrefour España (13º) y Mercadona (24º).
La posición de Lidl España se apoya en una puntuación del 48% en plan climático y del 49% en transición proteica, según el estudio. La cadena ha publicado una hoja de ruta climática en la que sus objetivos de reducción a corto y largo plazo se traducen en medidas concretas, con especial atención a las emisiones de alcance 3, que representan aproximadamente el 90% de la huella de carbono de un supermercado y se generan en su cadena de suministro. Además, Lidl España incluye la transición proteica como una de las palancas de su estrategia climática y se ha fijado el objetivo de incrementar en un 20% la proporción de proteínas vegetales en sus ventas totales para 2030. La compañía también se ha comprometido a alcanzar las cero emisiones netas en 2050, en línea con el objetivo de la Unión Europea.

Carrefour España ocupa el puesto número 13 del ranking europeo, con una puntuación del 29% en plan climático y del 2% en transición proteica. El informe reconoce que la compañía ha elaborado una hoja de ruta climática con horizonte 2030, lo que le permite obtener una valoración intermedia en el apartado de planificación climática. No obstante, su baja puntuación en transición proteica condiciona su posición final en la clasificación combinada. Carrefour España ha asumido además el compromiso de alcanzar las cero emisiones netas en 2040, si bien este objetivo se aplica únicamente a las emisiones de alcance 1 y 2, que representan alrededor del 10% de sus emisiones totales.
Por su parte, Mercadona se sitúa en la parte baja del ranking, en la posición 24, con un 5% en plan climático y un 0% en transición proteica. Aunque la compañía ha anunciado su compromiso de convertirse en una empresa de cero emisiones netas en 2050, la Superlist señala la ausencia de objetivos intermedios y de una hoja de ruta climática detallada, así como la falta de medidas estructurales en materia de transición proteica, pese a contar con una oferta de productos de origen vegetal.
En relación con la transición proteica, la directora de Madre Brava España, Zinnia Quirós Chacón, afirma que “cambiar una parte de las ventas de proteínas animales por proteínas de origen vegetal es bueno para nuestra salud, la de nuestro bolsillo y la de nuestro planeta. Pero es que además es una apuesta ganadora para la rentabilidad de los supermercados”, añadiendo que “mientras Países Bajos y Alemania lideran el cambio, España sigue a la cola. Es hora de que los supermercados españoles asuman su responsabilidad y lideren la transición hacia una alimentación más sostenible y saludable”.
Zinnia Quirós: “Mientras Países Bajos y Alemania lideran el cambio, España sigue a la cola; es hora de que los supermercados españoles asuman su responsabilidad y lideren la transición hacia una alimentación más sostenible y saludable”
El estudio añade que, a pesar de que las tres enseñas españolas reconocen la necesidad de reducir su huella de carbono en consonancia con el Acuerdo de París, todas han registrado un aumento de las emisiones desde que comenzaron a informar sobre ellas. En el caso de Lidl España, se observa una reducción de las emisiones directas, aunque insuficiente para compensar el incremento de las emisiones indirectas, correspondientes a los alcances 2 y 3.
Asimismo, la Superlist destaca que ninguno de los supermercados españoles analizados ofrece apoyo financiero a proveedores, incluidos agricultores, para la implantación de prácticas agropecuarias sostenibles orientadas a reducir las emisiones. Según el informe, la inversión directa en la cadena de suministro y el respaldo financiero a los proveedores son elementos necesarios para abordar de forma eficaz las emisiones indirectas de alcance 3, que concentran la mayor parte del impacto climático del sector.
El análisis de la Superlist muestra que el liderazgo ambiental en el sector minorista europeo se concentra en un grupo reducido de supermercados, mientras que la mayoría presenta avances limitados. Solo siete de las 27 enseñas evaluadas han publicado hojas de ruta climáticas detalladas con objetivos de reducción de emisiones a corto plazo, un elemento que el informe considera clave para que los compromisos se traduzcan en resultados y el sector avance en línea con el Acuerdo de París.
El estudio concluye además que la transición proteica y el apoyo financiero a proveedores siguen siendo ámbitos con un desarrollo desigual. Aunque algunas cadenas han fijado objetivos para reequilibrar sus ventas hacia proteínas de origen vegetal, un número significativo aún no ha adoptado medidas en este ámbito. Según la Superlist, abordar de forma simultánea la oferta de productos y la reducción del peso de las proteínas de origen animal será determinante para reducir las emisiones indirectas del sector.