infoRETAIL.- La pérdida desconocida en la distribución comercial española, que incluye hurtos, errores administrativos y fraude de proveedores, ha representado el 1,1% de la facturación del sector durante 2025, un porcentaje que se mantiene estable respecto al ejercicio anterior. Sin embargo, en términos absolutos, las pérdidas han aumentado un 4,1%, hasta alcanzar los 2.932 millones de euros, frente a los 2.817 millones registrados en 2024.
Los hurtos concentran el 81% de estas pérdidas, de las cuales el 63% corresponde a hurtos externos y el 18% a internos. Por su parte, los errores administrativos representan el 13% del total y el fraude de proveedores, el 6%.
Así se desprende del ‘Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial 2025-2026’, elaborado por NIQ en colaboración con Checkpoint Systems y la Asociación de Empresas del Gran Consumo (Aecoc), a partir de encuestas realizadas entre mayo y julio de 2026 a responsables de seguridad y financieros de empresas de distribución. Los resultados se han presentado esta mañana en Madrid en un acto en el que ha estado presente infoRETAIL.
La evolución de este indicador refleja una estabilización respecto a 2024, después de situarse en el 0,9% de la facturación en 2022 y descender hasta el 0,74% en 2023. Además, el 37% de las empresas registra pérdidas desconocidas superiores al 1% de su facturación, mientras que el 38% se sitúa entre el 0,51% y el 1% y el 25% presenta porcentajes iguales o inferiores al 0,5%.
El 37% de las empresas registra pérdidas desconocidas superiores al 1% de su facturación, mientras que el 38% se sitúa entre el 0,51% y el 1% y el 25% presenta porcentajes iguales o inferiores al 0,5%
En línea con este análisis, el responsable de Prevención de la Pérdida de Aecoc, Alejandro López, señala que “los datos muestran que el hurto comercial exige una respuesta integral. La prevención, la formación y la inversión tecnológica deben avanzar junto con herramientas legales eficaces frente a la multirreincidencia”.
“El objetivo es reducir el impacto económico y operativo del hurto, que afecta especialmente a las empresas de menor tamaño, y reforzar la seguridad en los establecimientos”, matiza López.
Por tipologías, el 54% de las compañías encuestadas afirma que los hurtos externos han aumentado respecto a 2024, frente al 25% que considera que se han mantenido estables y el 21% que señala un descenso. En el caso de los hurtos internos, el 38% percibe un incremento, el 54% no aprecia cambios y el 8% registra una disminución. Por su parte, el fraude de proveedores se ha mantenido estable para el 63% de los encuestados, ha descendido para el 29% y ha aumentado para el 8%. En cuanto a los errores administrativos, el 63% señala que no han experimentado variaciones, el 25% indica una reducción y el 13% aprecia un incremento.
‘Top’ de productos más hurtados
Por categorías, los vinos y licores encabezan la clasificación de los productos más hurtados en alimentación y bebidas, seguidos de los loncheados ibéricos y los chocolates. Las conservas ocupan la cuarta posición, mientras que los aceites, que habían liderado la clasificación en ejercicios anteriores, descienden hasta el quinto puesto.
En cuidado personal y belleza, las cuchillas de afeitar son los productos que registran más hurtos, seguidas de los artículos de cuidado corporal y maquillaje. El cuidado facial y las fragancias completan las cinco primeras posiciones.
Los vinos y licores encabezan la clasificación de los productos más hurtados en alimentación y bebidas
En electrónica, los auriculares y cascos encabezan la clasificación, por delante de los accesorios para teléfonos móviles y los productos relacionados con consolas y videojuegos. Los cargadores y los teléfonos inteligentes ocupan el cuarto y quinto puesto, respectivamente.
Por su parte, en bricolaje y electricidad, las herramientas manuales y eléctricas son los productos más sustraídos, seguidas de las pilas y baterías, las bombillas, las brocas y los cables.
En hogar, decoración y menaje destacan las velas, los ambientadores y los productos perfumados, seguidos de los cubiertos, platos y otros artículos de vajilla, así como de los utensilios de cocina. En el sector textil, las prendas superiores, como camisetas y camisas, ocupan la primera posición, seguidas del calzado y la ropa interior y lencería. Las prendas inferiores y la ropa deportiva completan la clasificación.
El informe también analiza los hurtos de productos para mascotas, donde la alimentación húmeda ocupa el primer puesto, seguida de los antiparasitarios, la alimentación seca, los productos de higiene y los accesorios.
El 48% de los hurtos corresponde a autores multirreincidentes
El estudio señala que el 48% de los hurtos externos corresponde a autores multirreincidentes, definidos como aquellos que cometen tres o más hurtos al año, mientras que el 52% restante está relacionado con personas que no presentan esta condición. Asimismo, el 46% de los hurtos externos corresponde a bandas organizadas, frente al 54% protagonizado por autores no profesionales o clientes esporádicos.
Por edades, el 39% de los hurtos externos es cometido por personas de entre 18 y 30 años, seguido del 32% correspondiente a adultos de entre 31 y 50 años. Los mayores de 50 años representan el 15% de los casos, mientras que los menores de edad concentran el 13%.
El estudio también recoge un aumento de la agresividad hacia el personal de los establecimientos. En concreto, el 79% de los distribuidores encuestados afirma que se han incrementado los incidentes de agresividad verbal o física, mientras que el 78% señala mayores dificultades para encontrar personal de seguridad.
“El incremento del hurto y la creciente violencia asociada a estos delitos plantean un reto cada vez mayor para el retail. La respuesta debe pasar por una estrategia de seguridad integral y complementaria, que combine las medidas de protección consolidadas con tecnologías capaces de aportar información, mejorar la visibilidad del inventario y anticiparse a posibles incidentes”, afirma el director comercial de Checkpoint Systems en España, Carlos Cruz (en la imagen).
El 67% de los encuestados considera que los hurtos aumentan en las cajas de autopago respecto a las atendidas por personal
Respecto a las cajas de autopago, el 46% de las empresas participantes dispone de este sistema y todas ellas destinan recursos adicionales a prevenir los hurtos en estas zonas. Además, el 67% considera que los hurtos aumentan en las cajas de autopago respecto a las atendidas por personal.
En el canal online, los principales problemas identificados son las reclamaciones de clientes que afirman no haber recibido un pedido pese a haberlo recibido, señaladas por el 47% de los encuestados, seguidas de las devoluciones de productos usados o dañados (37%) y los pagos realizados con tarjetas robadas (26%). Las devoluciones de productos distintos a los adquiridos representan otro de los problemas identificados, con un 11%.
Medidas de prevención en los establecimientos
En cuanto a los sistemas de seguridad, la totalidad de las empresas encuestadas dispone de cámaras de videovigilancia, alarmas y dispositivos antihurto, como arcos, antenas o etiquetas. Asimismo, el 75% cuenta con vigilantes de seguridad y el mismo porcentaje utiliza alertas mediante sensores de movimiento.
Por su parte, el 63% emplea soluciones de seguridad logística, como sistemas GPS, mientras que el 54% utiliza herramientas de análisis avanzado de datos. El 50% dispone de cerraduras electromagnéticas o sellos de seguridad para puertas y el 42% aplica inteligencia artificial a determinadas medidas de prevención.
En relación con la protección individual de productos, el 79% de los establecimientos utiliza arañas, collarines y cajas de policarbonato, mientras que el 46% cuenta con sistemas RFID destinados a la prevención de hurtos. Además, entre las empresas participantes, el 35% utiliza esta tecnología como medida de seguridad, el 22% para el control del stock y otro 22% para la gestión de inventarios, mientras que el 48% afirma no utilizarla. Respecto a sus aplicaciones, el 79% de los encuestados destaca su utilidad para gestionar inventarios en tiempo real y el 71% señala sus ventajas para el control del stock, la recepción de pedidos, la automatización de procesos y la prevención de hurtos.
En este sentido, Carlos Cruz, pone en valor el papel de la tecnología RFID como herramienta para reforzar la prevención de hurtos, mejorar la visibilidad del inventario y optimizar la gestión de los establecimientos. Asimismo, destaca que “la tecnología debe ayudarnos a ser más preventivos y eficientes, pero siempre con una prioridad clara: proteger a las personas”.
Por último, el Barómetro recoge que el 74% de los distribuidores considera que la reforma del Código Penal en materia de multirreincidencia beneficiará al sector y contribuirá a reducir los hurtos cometidos por autores reincidentes.