Daniel Marsol: “bonÀrea sigue creciendo”

infoRETAIL.- “Buenos resultados”. Así define el director de Comunicación, Marketing, Relaciones Corporativas y RSC de bonÀrea, Daniel Marsol (en la imagen), la evolución de la compañía durante el año pasado.

“Estamos contentos porque ha sido un ejercicio positivo y vamos creciendo, dentro de un contexto complicado de gran competencia; nos genera mucha confianza viendo lo buena que es nuestra competencia”, reconoce el directivo en declaraciones exclusivas a infoRETAIL, realizadas en el marco de la feria Alimentaria.

“El conjunto del año ha sido bueno y hemos terminado bien. Y también hemos empezado bien 2026”, añade Marsol sin querer dar cifras exactas y remitir a la próxima presentación de resultados de la compañía. 

Daniel Marsol: “Estamos contentos porque ha sido un ejercicio positivo y estamos creciendo en volumen”

“Estamos creciendo en volumen”, prosigue el directivo-. “Nos gustaría crecer más, pero somos muy conscientes de que nos peleamos con gente muy buena. Deberíamos sentirnos súper orgullosos, compitiendo cada día con Mercadona, Lidl, Carrefour… y no les perdemos la cara”. 

Sobre el último informe de Worldpanel by Numerator, donde se ponía de manifiesto una ligera desaceleración de las cadenas regionales, el director de Comunicación, Marketing, Relaciones Corporativas y RSC de bonÀrea, no lo percibe así: “Yo no les veo flaquear, al menos en Cataluña; me da la sensación que nadie está aflojando. Al final, en el mundo del retail, o haces las cosas súper bien o te caes”.

En cualquier caso, Marsol recuerda que es “imposible” aspirar a crecer a doble dígito continuamente. “Con las aperturas puedes rascar algo más, pero cuando ya tienes una presencia consolidada, como mucho puedes quitarle un cliente a otro competidor”, añade.

Elemento diferencial
En un mercado donde las cadenas de surtido corto como Mercadona, Lidl o Aldi marcan el paso en el sector, diferenciarse en fundamental para crecer. Preguntado sobre qué diferencia a bonÀrea del resto de competidores, Daniel Marsol lo tiene claro: “Todo”

“Es evidente que tenemos supermercados abiertos en la calle, como Mercadona, y que nos peleamos por la cuota de estómago de la gente, pero más allá de eso, nos parecemos relativamente poco: Nosotros no compramos y vendemos, nosotros elaboramos. Nuestra posibilidad de diferenciarnos está en aquello que producimos nosotros”, explica.

Daniel Marsol: “bonÀrea acabó siendo retailer un poco por accidente; nos parecemos relativamente poco al resto de competidores”

“Somos un retailer con 613 puntos de venta, pero en realidad, nuestra historia es bastante distinta: No hay ningún otro retailer que sea también fabricante. Ellos simplemente buscan el mejor proveedor y compran”, añade el directivo.

En este punto, Marsol recuerda la diferenciación en el origen de la faceta distribuidora de bonÀrea, allá por 1995: “Nosotros acabamos siendo retailers un poco por accidente. La decisión de abrir tiendas vino por una rebelión, nos sentíamos subordinados a la distribución. Las negociaciones entre distribuidores y fabricantes o productores eran absolutamente desbalanceadas, porque los segundos iban a tener que tragar con lo que les pusieran los primeros”.

“Nosotros decidimos salir de ese marco y romper la baraja. Nos cansamos de sentir esa amenaza permanente y decidimos que la única forma de garantizar el futuro de los agricultores y ganaderos de la cooperativa pasaba por venderlo directamente nosotros. Teníamos vértigo, pero salió bien, afortunadamente”, continúa.

Triple obsesión y guerra en Irán
Por otro lado, el directivo ha reconocido que la compañía tiene “una triple obsesión a la hora de acercar el producto al consumidor”: seguridad, calidad y accesibilidad. “Somos un fabricante de producto cárnico que se juega la reputación en cada unidad de venta porque ponemos nuestra marca en nuestro sello de bonÀrea. Llevamos 32 años con tiendas abiertas y no hemos sido causantes de ningún problema de salud y eso es motivo de orgullo”.

En segundo lugar, la compañía apuesta por la calidad: “Puedes ser seguro, pero si el producto no sabe bien, no es tierno, no se disfruta… malo”. Y el tercer pilar es la accesibilidad, tanto desde la cercanía física, como la emocional, así como también desde el punto de vista económico.  

Precisamente, preguntado sobre el impacto en el negocio de la guerra en Irán y Oriente Medio, Daniel Marsol se muestra prudente: “Es pronto para estimar cuáles van a ser los impactos, aunque haberlos los habrá porque es un tema que afecta a todos, principalmente por la energía. Aunque es cierto que será muy distinto si se prolonga o si se busca una solución relativamente pronto”.

Una de las medidas que se ha puesto sobre la mesa para paliar los posibles efectos de la guerra en el precio es la eliminación del IVA en los productos básicos. “No sé si estamos en ese punto todavía. Evidentemente, se puede hacer, pero creo que va a tocar esperar a ver cómo evoluciona esto y apretarse el cinturón durante un tiempo”, comenta el directivo, que pone en valor la especificidad de bonÀrea en el control integral de toda la cadena de valor: “No es que nos resulte menos dolorosa la situación, pero nos ayuda”.