infoRETAIL.- El comercio español estalla contra la impunidad de plataformas asiáticas del comercio electrónico como Shein o Temu. “No cumplen la ley y no pasa nada”, ha manifestado esta mañana la presidenta de La Distribución Anged, Matilde García Duarte (segunda por la izquierda, en la imagen), durante su intervención en la jornada ‘Plataformas de comercio electrónico procedentes de países terceros’, organizada por la asociación y celebrada en la Sede de las Instituciones Europeas en España, a la que ha asistido infoRETAIL.
Desde La Distribución Anged proponen un refuerzo del cumplimiento normativo tanto en la Unión Europea (UE) como en España. “Estoy harta de oír a autoridades españolas criminalizar a empresarios españoles, pero no les he oído todavía decir que se ha iniciado algún expediente a las plataformas asiáticas para que se cumpla la ley de seguridad del producto o la ley de atención al cliente”, ha lamentado García Duarte.
La directiva afirma que las autoridades son “muy buenas para diagnosticar, pero muy malas para aplicar” y ha abogado por la simplificación y la armonización normativa: “No pongamos más capas a la cebolla y asegurémonos de que se cumple lo que ya existe”.
García Duarte: “Estoy harta de oír a autoridades españolas criminalizar a empresarios españoles, pero no les he oído todavía decir que se ha iniciado algún expediente a las plataformas asiáticas por incumplimiento de la ley”
Otro de los problemas de este fenómeno tiene que ver con el colapso aduanero que causan estos envíos. Cada año entran en Europa 4.600 millones de paquetes de escaso valor (con un importe inferior a los 150 euros), lo que supone unos 12 millones de paquetes diarios, procediendo el 91% de China. España recibió 180 millones de envíos de este tipo en 2024, cuatro veces más que en 2021 (44 millones).
“España es un mercado crítico para estos envíos, y en Canarias, por ejemplo, la situación es todavía más grave porque no solamente no pagan aranceles, sino que además tampoco pagan el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC); la excusa es que son muchos y que no se pueden poner puertas al campo, así que como no se pueden controlar, ¡hala, fiesta!”, ha enfatizado irónicamente García Duarte.
“La situación es especialmente grave por la asimetría que se exige a las empresas de la UE respecto a las plataformas asiáticas, que no cumplen y no pasa nada”, advierte.
En este sentido, La Distribución Anged propone reforzar los recursos en aduanas, especialmente en Canarias. “Eso no pasa por ponerles una tasa porque al final se encarece el producto y se acaba perjudicando al consumidor”, apunta la presidenta de la organización, en referencia a la aplicación que realizará la UE, a partir de julio, de una tasa de tres euros a los paquetes de bajo coste procedentes de estas plataformas. “Esa tasa no la van a pagar las plataformas, sino el cliente; hay que dar instrumentos que se apliquen a las empresas y no perjudiquen al consumidor”, comenta Matilde García Duarte.
Impacto en el consumidor
En el encuentro, moderado por la presidenta de ARTE, Ana López Casero (a la izquierda, en la imagen), también ha participado la directora de Asuntos Públicos de OCU, Ileana Izverniceanu (segunda por la derecha), quien ha advertido de que el mercado europeo, y el español en particular, está siendo “inundado por microenvíos de muy bajo valor” procedentes de plataformas como Shein y Temu, lo que hace atractivos productos que “no son potencialmente inseguros, sino directamente inseguros”.
Desde la OCU explican que compran como cualquier consumidor, sin identificarse, y lo que reciben refleja la realidad del mercado: cargadores USB con riesgo de incendio, juguetes con piezas que se desprenden o materiales cancerígenos, productos que “llegan directamente a la mano del consumidor, incluso de un menor, sin ningún control técnico previo”.
Ileana Izverniceanu (OCU): “Estas plataformas no tienen un representante económico en Europa que dé la cara y responda”
Uno de los problemas clave es que estos microenvíos masivos “colapsan las aduanas europeas”, que no tienen capacidad real para controlar la seguridad de millones de paquetes de escaso valor. Aunque existe un control formal, Izverniceanu señala que “no es materialmente posible verificar todo lo que entra”, lo que provoca que productos peligrosos acaben en los hogares. Esto supone, en sus palabras, un riesgo inasumible en Europa, donde “tenemos interiorizado que ciertos productos no pueden llegar jamás a manos de un niño”.
Además, denuncia la falta de un responsable legal claro en Europa: “no hay un representante económico que dé la cara y responda”. Las plataformas se presentan como meros intermediarios y eluden responsabilidades, sin control técnico previo ni verificación de la información que publican. A ello se suma un uso intensivo de algoritmos y marketing que multiplica vendedores para un mismo producto, generando una enorme confusión: “el consumidor no sabe a quién reclamar ni quién es realmente responsable”.
Por último, Izverniceanu subraya un incumplimiento estructural de la normativa europea de consumo. Mientras las empresas europeas deben cumplir reglas estrictas, “las plataformas no las respetan y no pasa nada”. No hay sanciones efectivas y, cuando un consumidor individual reclama, “no le contestan, o lo hacen tarde, o nunca”, dejando al comprador desprotegido y sin saber siquiera a quién dirigirse. Para la OCU, esta falta de respuesta y de control convierte el problema en “grave y sistémico” para la seguridad y los derechos de los consumidores europeos.
Innovación y regulación
También ha participado en la jornada la directora de Regulación y Asuntos Públicos de DigitalES, Carmen Sánchez Muñoz (a la derecha, en la imagen), que ha defendido que “no hay innovación sin regulación” y que la situación actual de plataformas como Shein o Temu es el resultado de un marco normativo mal aplicado o incompleto. A su juicio, la clave está en una regulación “proporcionada y coherente”, que evite asimetrías entre operadores.
Además, ha destaca el trabajo de la Comisión Europea y el impulso del Parlamento Europeo, pero advierte de que Europa “no avanza si los Estados miembros no acompañan y aplican de verdad lo que se acuerda en Bruselas”.
Desde DigitalES, Sánchez Muñoz reivindica una visión claramente proeuropea y la defensa del mercado único digital, pero subraya que “la regulación tiene que ser igual en los 27 Estados miembros, porque si no, no sirve”. Su mensaje a los responsables políticos europeos es claro: “hay que ser ambiciosos, coherentes y actuar a tiempo, porque existe un problema real que afecta tanto a la innovación como a la seguridad y la confianza en el mercado digital europeo”.
Visión política
La jornada también ha contado con la participación de distintas autoridades del ámbito político y administrativo. El secretario general de Consumo y Juego en el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Andrés Barragán, sitúa este fenómeno como “uno de los mayores desafíos del consumo actual”, una disputa entre “un mundo con reglas justas y otro donde las reglas las dicta el más fuerte”.
En ese escenario, subraya que Europa tiene un papel irrenunciable: defender un mercado libre solo si es justo con los países, los ciudadanos y las empresas que operan en él. Advierte de que la regulación ha avanzado “a trompicones, a saltos” y que la explosión del comercio electrónico ha desbordado la capacidad de control de las autoridades, en un contexto de “digitalización hipertrofiada”.
Por ello, reclama una actuación firme y urgente: “una aplicación estricta de la La Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés)” y el refuerzo de las obligaciones de las plataformas intermediarias, especialmente frente a modelos de negocio basados en abusos que perjudican a consumidores y empresas europeas. Entre las medidas inmediatas propone una tasa europea para los paquetes que colapsan las aduanas, acelerar el fin de la exención arancelaria y que la Comisión actúe contra las plataformas que ignoran la normativa. Su advertencia final es clara: “Europa no puede arrastrarse a un mundo sin reglas ni valores, porque dejaría de ser Europa”.
Andrés Barragán: “Reclamamos una aplicación estricta de la La Ley de Servicios Digitales; Europa no puede arrastrarse a un mundo sin reglas ni valores, porque dejaría de ser Europa”
Por su parte, el director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, Nikos Tsaris, incide en que algunos de los artículos ofrecidos en estas plataformas “son ilegales y no cumplen las normas de la UE”, generando riesgos para la seguridad de los consumidores. De hecho, el 65% de los juguetes no cumple las normas de seguridad de la UE. A ello se suman sus costes medioambientales de producción, transporte y reciclabilidad.
“Las empresas europeas que cumplen las normas tienen una clara desventaja competitiva. La Comisión Europea no puede permitir que esta situación siga sin control. El aumento de productos inseguros o falsificados suponen riesgos para los consumidores, un impacto ambiental insostenible y fomenta la anticompetitividad y la competencia desleal en Europa”, lamenta.
Por ello, propone controles más estrictos en las aduanas, que incluye la creación de una autoridad aduanera de la UE, así como la exención del umbral de los 150 euros y la introducción de una tasa de tramitación de tres euros para los envíos de bajo valor.
Asimismo, la DSA establece nuevas obligaciones para las plataformas digitales, como la trazabilidad de comerciantes, cumplimiento del diseño y más transparencia hacia los consumidores. “Estamos investigando a Temu y AliExpress por prácticas ilegales como la difusión de productos ilegales, descuentos falsos o publicidad engañosa”, confirma Tsaris, quien concluye que “la CE refuerza su compromiso con un comercio electrónico justo, seguro y sostenible”.