PepsiCo factura un 6,7% más en 9M

infoRETAIL.- PepsiCo ha cerrado los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal (concluidos el pasado 9 de mayo) con unos ingresos netos de 68.898 millones de dólares (61.585 millones de euros), lo que supone un incremento del 6,7% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando una evolución orgánica positiva del 2,7%.

La compañía atribuye este comportamiento al efecto de una política efectiva de precios netos y a la contribución del crecimiento orgánico del volumen. En este periodo, los ingresos también se vieron impulsados en un 2% tanto por la evolución de los tipos de cambio como por el efecto neto de adquisiciones y desinversiones.

Por áreas de negocio, el comportamiento internacional ha vuelto a destacar, con crecimientos sólidos de la facturación en todos los segmentos, apoyados por el crecimiento orgánico del volumen en Asia Pacific Foods, International Beverages Franchise y EMEA.

En Norteamérica, el negocio de alimentación de conveniencia ha registrado un aumento del volumen orgánico y de la cuota de mercado en volumen, favorecido por la innovación y las iniciativas de asequibilidad. En bebidas, los ingresos han crecido un 7%, principalmente por el efecto de las adquisiciones realizadas en 2025, mientras que el crecimiento orgánico de esta actividad se ha situado en el 1%.

Ramón Laguarta: “Nuestros resultados del tercer trimestre presentaron un sólido crecimiento de los ingresos netos, una aceleración del crecimiento de los ingresos orgánicos con un crecimiento orgánico del volumen tanto en bebidas globales como en alimentación de conveniencia”

En cuanto a la rentabilidad, el beneficio neto atribuido de PepsiCo se ha disparado un 46,6% interanual, hasta los 8.356 millones de dólares (7.469 millones de euros). Asimismo, el beneficio operativo ha aumentado un 45%, mientras que el margen operativo se ha ampliado en 440 puntos básicos. La evolución estuvo principalmente relacionada con los cargos por deterioro registrados en el ejercicio anterior asociados a las marcas Rockstar y Be & Cheery, así como con el impacto neto favorable de los cargos y créditos vinculados a adquisiciones y desinversiones. En términos ajustados, el beneficio operativo creció un 5%, aunque el margen operativo ajustado se contrajo 25 puntos básicos. El beneficio por acción (EPS) aumentó un 47%, mientras que el EPS ajustado avanzó un 5%.

En el tercer trimestre, PepsiCo ha registrado un crecimiento del 5,6% en sus ingresos netos, hasta situar el avance orgánico en el 3,1%, por encima del 2,7% acumulado hasta septiembre. A esta evolución contribuyeron un impacto neto positivo del 1,7% procedente de adquisiciones y desinversiones y otro del 0,7% derivado de la conversión de divisas. El crecimiento orgánico volvió a apoyarse en una combinación de precios netos efectivos y crecimiento del volumen. Asimismo, el beneficio neto atribuido ha aumentado un 17,1%, hasta los 3.048 millones de dólares (2.724 millones de euros).

“Nuestros resultados del tercer trimestre presentaron un sólido crecimiento de los ingresos netos, una aceleración del crecimiento de los ingresos orgánicos con un crecimiento orgánico del volumen tanto en bebidas globales como en alimentación conveniente”, ha señalado el presidente y CEO de PepsiCo, Ramon Laguarta. Según el directivo, estos resultados “reflejan la escala y resiliencia del negocio internacional, la evolución continua de la cartera global y una mejor presencia en canales y ocasiones de consumo menos desarrollados”.

Más inversiones en innovación
De cara al cierre del ejercicio, Laguarta ha señalado que PepsiCo mantiene el foco en reforzar el negocio internacional y mejorar de forma sostenible su comportamiento en Norteamérica. “Seguimos centrados en aprovechar la fortaleza del negocio internacional, al tiempo que actuamos con urgencia para mejorar de forma sostenible nuestro rendimiento en Norteamérica mediante mayores inversiones en innovación, una construcción eficaz de las marcas y una ejecución más precisa en el mercado por canal”, ha explicado. La compañía también prevé implementar nuevas medidas estructurales de reducción de costes para financiar inversiones destinadas a acelerar el crecimiento orgánico de los ingresos y mitigar el impacto del aumento de la inflación de los costes de los insumos.