Los súper sufren un sobrecoste energético de 130M

infoRETAIL.- Los supermercados españoles acumulan ya un sobrecoste de más de 130 millones de euros -entre 20 y 25 millones cada mes- por el comportamiento de los precios de los combustibles y la energía, agravado desde que comenzó el conflicto de Oriente Medio. Esta cifra supone un 18,2% más que el mes pasado, cuando ascendía a 110 millones de euros.

Así lo revela la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), que señala que el aumento del coste de suministros que están soportando los supermercados durante este año se concentra en tres grandes partidas: electricidad, combustibles y materias primas del envase plástico. 

Los dos focos más relevantes son la energía y la logística. En el caso del primero, preocupa mucho la escalada de los servicios de ajuste eléctrico, que mantienen una trayectoria de fuerte crecimiento (+53% frente a octubre de 2025) y que se refleja de manera directa en la factura de las empresas; el segundo, porque el precio del gasóleo (+35,5% frente a octubre de 2025) afecta a la estructura de costes del transporte y, por extensión, a los flujos de aprovisionamiento y distribución.

Además, se añade un tercer factor, que es la subida del precio de los envases por el impacto de la guerra de Oriente Medio en la industria petroquímica de fabricación de plástico (+25% materias primas plásticas en el último año).

Los servicios de ajuste eléctrico han subido un 53% en un año; el precio del gasóleo un 35,5% en el mismo periodo; y las materias primas para la fabricación de plástico, un 25%.

A pesar de la evolución global de los precios, el IPC de la alimentación mantiene un comportamiento más moderado que el indicador general, tras fijar su tasa anual en el 2,7% en septiembre, más de dos puntos por debajo del IPC general. Desde Asedas señalan que “la eficiencia en el funcionamiento de la cadena agroalimentaria y la función de la distribución alimentaria como dique de contención frente al consumidor se refleja en estas cifras”. En este sentido, la patronal sostiene que la competitividad de la red de supermercados permite que los precios finales se contengan “lo más posible y durante el mayor tiempo posible”.

Asimismo, recuerdan que la variedad de surtido, enseñas y tipologías de tienda puestas a disposición del cliente otorgan herramientas al comprador para mitigar el incremento de costes. De hecho, desde la organización calculan que el denominado efecto downtrading puede reducir “hasta tres veces el impacto de la inflación en los precios de la alimentación”.

“Aunque cada uno de los componentes que están contribuyendo al alza de costes en el sector agroalimentario tiene ritmos y mecanismos de transmisión diferentes -a lo que se une la estacionalidad de las campañas de productos agrícolas-, la cadena está funcionando eficientemente, como se refleja en la contención que desde el mes de marzo se observa en los precios de los alimentos en un escenario de inflación generalizada”, concluye la asociación empresarial.