El sector, más rentable

infoRETAIL.- La distribución alimentaria goza de buena salud económico-financiera. Así lo demuestran los últimos datos de rentabilidad neta recogidos en el 'V Informe de Distribución Alimentaria de Proximidad den España', elaborado por Retail Data para la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), que indican un crecimiento acumulado del 35,5% en los últimos cinco años.

En concreto, el margen neto del sector ascendió al 2,90% en 2024 (último año completo auditado), lo que supone un alza del 35,5% respecto a la cifra de 2019 (2,14%). En comparación con 2023, el crecimiento de la rentabilidad fue más moderado, pero también considerable (+31,2%).

En total, el beneficio del sector en 2024 fue de 3.100 millones de euros. “La rentabilidad del sector va bien, va creciendo, aunque sus márgenes tampoco son especialmente grandes”, explica el director general de Retail Data, Juan Carlos Matarrubia, quien añade que el control de los gastos de explotación está siendo determinante para impulsar este crecimiento rentable. 

Un estudio elaborado por 'Retail Data' para Asedas demuestra que no existe correlación entre el incremento del precio de los alimentos y los márgenes de la distribución

El informe señala que el margen neto de la mayoría de las compañías de distribución (18) se situó entre el 1-2% en 2024, seguida de la horquilla del 2-3% (14 empresas) y del 3-4% (11 sociedades). Por encima del 6% de beneficios solo había media docena de retailers, mientras que ocho operadores se encontraban entre el 0-1% de rentabilidad. Además, seis compañías se situaban en números rojos en 2024.

Esto se tradujo en una aportación récord al impuesto sobre beneficios en 2024, que alcanzó los 880 millones de euros, un 45% más que en el año anterior.

En cualquier caso, y sobre los rumores que periódicamente se lanzan desde el espectro político sobre los vasos comunicantes entre la inflación alimentaria y el margen de la distribución, el experto matiza que no existe tal correlación: “No tiene nada que ver el crecimiento de los alimentos y bebidas con la rentabilidad de las empresas”. 

De hecho, en 2022 el sector registró el peor margen empresarial del último lustro (1,85%), mientras que la inflación alimentaria tocó techo (+15,7%). “En la subida del precio en origen de los alimentos el distribuidor no gana, tiene que trasladar esa subida y compite con el resto de operadores, que también la tienen que trasladar”, remarca el directivo.

Otra de las conclusiones del estudio se refiere a la conexión -en este caso, sí- entre las ganancias y las inversiones de las compañías de distribución. “Es un sector que gana e invierte, que no escatima en esfuerzo inversor”, subraya Juan Carlos Matarrubia, que recuerda que el nivel de inversión del retail alimentario alcanzó los 3.000 millones de euros en 2024, batiendo su récord histórico, y que se prevé que en 2025 también se haya superado.

“La inversión está al alza y en términos récord; esta inversión continua en infraestructuras, tiendas y almacenes se están traduciendo en mejoras y estas mejoras se están traduciendo en rentabilidad”, resume el directivo.