Hijos de Luis Rodríguez reduce su desperdicio

infoRETAIL.- Hijos de Luis Rodríguez (Supermercados Masymas) ha reducido su desperdicio alimentario un 13% en el último año, pasando de una tasa del 1,5% al 1,3%. Desde el distribuidor asturiano explican que esta rebaja responde a las medidas implantadas dentro del proyecto europeo 'Sprint', que ha permitido evitar el desperdicio de 20 toneladas de alimentos, equivalentes a entre 40.000 y 80.000 raciones de comida.

El dato se presentó en Avilés durante la jornada de clausura de este proyecto europeo financiado por la Comisión Europea a través del programa Single Market Programme (SMP), centrado en impulsar soluciones innovadoras para reducir el desperdicio alimentario.

Hijos de Luis Rodríguez ha participado como socio activo del proyecto durante los dos últimos años desarrollando distintas acciones en sus Supermercados Masymas.

Sonia Rodríguez: “Las empresas podemos mejorar la previsión o la logística, pero también es fundamental trabajar en la educación y sensibilización del consumidor”

Entre ellas destaca la campaña 'Cada alimento cuenta', realizada junto a Cogersa, con consejos prácticos para ayudar a los consumidores a aprovechar mejor los alimentos y reducir el desperdicio en los hogares. La iniciativa incluyó cartelería informativa en las tiendas, difusión en redes sociales y talleres de aprovechamiento alimentario celebrados en el Espacio 360 que Masymas tiene en el centro comercial Parque Principado.

Durante la jornada, la directora de Gestión Interna y Salud Laboral de Hijos de Luis Rodríguez, Sonia Rodríguez, ha destacado que “la reducción del desperdicio alimentario es un reto compartido. Las empresas podemos mejorar la previsión, la gestión del stock o la logística, pero también es fundamental seguir trabajando en la educación y sensibilización del consumidor”.

La compañía se ha referido, además, a algunas de las medidas que aplica desde hace años para minimizar el desperdicio alimentario, como el uso de herramientas de inteligencia artificial para prever la demanda, la colaboración con productores locales, las políticas de donación o la aplicación de descuentos en productos próximos a su fecha de consumo preferente.