infoRETAIL.- El pago en metálico, con monedas y billetes tradicionales, es la forma preferida por los españoles, según manifiesta el 77% de los consumidores, seguido de las tarjetas de débito (56%) y de crédito (51%), y otros sistemas de pago electrónico como, por ejemplo, la transferencia (43%).

Los nuevos métodos de pago que han traído los avances tecnológicos, y concretamente, de las posibilidades del smartphone, es una opción marginal para los consumidores españoles: solo lo elige el 8%, tal y como revela el Informe Total Retail 2016, elaborado por PwC.

La baja predilección del uso del smartphone como herramienta de pago en España nos sitúa por debajo de la media mundial (12%), pero en línea con otros países de nuestro entorno, como Reino Unido (6%), Alemania (6%), o Francia (8%), salvo Italia (12%).

Sin embargo, cuando se pregunta si el móvil conseguirá consolidarse como medio de pago entre los consumidores españoles, un 33% cree que sí, y asegura que el móvil va a convertirse en la herramienta de pago principal en el futuro, cerca de la media mundial (34%) y por encima de Alemania, con un 27%; Francia, con un 25%; Italia, con un 27% y Reino Unido, con un 20%.

Los consumidores con edades comprendidas entre los 24 y los 45 años son los más dados a utilizar su móvil para pagar. Entre los usuarios de esta franja de edad, el uso del móvil como medio de pago preferido aumenta en cuatro puntos, hasta el 12%. Además, hasta un 42% de los consumidores de este grupo piensa que este dispositivo se convertirá, en el futuro, en la herramienta de pago más importante.

A nivel global, el documento destaca el auge del uso del smartphone como herramienta de pago en los mercados emergentes, y sobre todo en China, donde el 32% de los consumidores señala el móvil como su medio de pago preferido, por delante del pago electrónico (71%), la tarjeta de crédito (62%) y el dinero en metálico (57%). En 2014 el porcentaje de chinos que había pagado con móvil era de un 18%; en 2015, un 43%.