Etiquetas digitales de Consum

infoRETAIL.- Consum ha instalado más de 322.000 etiquetas electrónicas en las secciones de productos frescos de sus más de 500 supermercados. El proyecto ha supuesto una inversión superior a 7,9 millones de euros y se ha desarrollado en varias fases.

El sistema permite actualizar la información sobre el precio, el origen, el peso y otras características de los productos. Las secciones de horno y pescadería ya disponían de estos dispositivos, que durante los últimos meses se han extendido a carnicería, charcutería, frutas y verduras.

En referencia a este avance, el director de Relaciones Externas de Consum, Javier Quiles, ha señalado que “en Consum entendemos la innovación como una forma de hacerles la vida más fácil, no solo a nuestros clientes, sino también a nuestros trabajadores”.

Quiles ha añadido que “las etiquetas electrónicas nos permiten ofrecer información más clara y sobre todo actualizada sobre los productos frescos, así como agilizar procesos en tienda y seguir avanzando en sostenibilidad. Al final, se trata de utilizar la tecnología para mejorar la experiencia de compra y ayudar a nuestros equipos en su día a día”.

Javier Quiles: “Las etiquetas electrónicas nos permiten ofrecer información más clara y sobre todo actualizada sobre los productos frescos, así como agilizar procesos en tienda y seguir avanzando en sostenibilidad”

La implantación permite reducir el uso de papel, limitar los errores en el etiquetado y acortar los tiempos necesarios para actualizar la información en los establecimientos.

Las etiquetas muestran datos adaptados a cada sección. En horno, se actualizan desde la balanza con cada nueva hornada e incorporan el distintivo ‘recién horneado’.

En pescadería, informan sobre el puerto de origen, el método de captura y la fecha de desembarco. Las etiquetas de frutas y verduras incluyen el origen, el calibre y la variedad, mientras que las de carnicería y charcutería recogen información sobre alérgenos.

Cada supermercado dispone de alrededor de 640 dispositivos, que varían en tamaño, color y prestaciones según la sección. En el caso de pescadería, están preparados para resistir el contacto con el agua y el hielo.

En concreto, Consum comenzó a probar las etiquetas electrónicas en 2019 en cinco supermercados, donde se instalaron en todas las secciones para analizar su funcionamiento antes de extenderlas al conjunto de la red de tiendas propias. La fase actual se centra en las áreas de productos frescos, aunque la cooperativa está estudiando su posible implantación en otras secciones de los establecimientos.