Makro y la hostelería española

infoRETAIL.- La mitad de los hosteleros afirma que las herramientas digitales han mejorado la rentabilidad de sus negocios y un 42% ya utiliza inteligencia artificial en su gestión diaria. Son algunos de los datos del estudio 'Detrás de la barra: situación, retos y futuro del sector hostelero', presentado por Makro con motivo del XI Día de la Hostelería.

El informe, elaborado junto a Hostelería de España a partir de una investigación entre profesionales del sector, recoge también cómo los establecimientos responden a nuevos hábitos de consumo. El 52% ha incorporado opciones para personas con intolerancias o sensibilidades alimentarias y el 34% ofrece más bebidas sin alcohol.

Entre quienes ya usan inteligencia artificial, las aplicaciones más habituales son el marketing, la comunicación en redes sociales y el diseño de carteles y menús. También se emplea como apoyo en algunos trámites administrativos. “La digitalización y la IA son herramientas clave para detectar desviaciones de costes, prever picos de demanda y hacer los negocios más rentables”, señala el director de Marketing de Makro, Chema León.

El estudio indica que el número de profesionales que ha incorporado alguna solución digital ha crecido un 63% respecto al año pasado. Aun así, un 27% todavía no utiliza estas herramientas. Para el secretario general de Hostelería de España, Emilio Gallego, “la profesionalización y la integración tecnológica representan el verdadero salto adelante para el sector”, siempre que se mantenga “la parte humana” de la actividad.

La mitad (50%) de los hosteleros encuestados confirma el valor de la digitalización para mejorar la rentabilidad de sus negocios y un 42% de ellos utiliza la inteligencia artificial en su gestión diaria

La falta de personal es uno de los problemas señalados por los encuestados: el 57% asegura tener dificultades para contratar. Según el informe, esta situación lleva al 64% a asumir personalmente más carga de trabajo y al 30% a reducir el horario de apertura. En el día a día, las principales preocupaciones son mantener la calidad en cocina y servicio (31%), hacer frente a los pagos (30%) y gestionar al personal (28%).

Pese a esas dificultades, la vocación figura entre las principales motivaciones para continuar en el sector. El 49% cita el deseo de “ser su propio jefe” y el 38%, la satisfacción personal de trabajar en lo que le gusta. Para un 32%, la hostelería es, ante todo, un modo de vida.

En el plano económico, siete de cada diez profesionales perciben como inestables los costes de sus negocios. Para afrontarlos, el 42% ha ajustado precios al ritmo de la inflación, el 40% ha reducido plantilla y el 33% ha cambiado el formato del menú o acortado la carta. También se mencionan la optimización de proveedores (30%) y la preocupación por mantener márgenes sin reducir la calidad.

Las perspectivas sobre el futuro del sector obtienen una valoración de 3,3 sobre 5. El estudio también recoge que el 93% no ha percibido apenas cambios en su actividad por la Ley de Desperdicio Alimentario y que el 67% no sufre inconvenientes significativos con las Zonas de Bajas Emisiones al recibir mercancía. “Este sector no necesita demasiadas ayudas, solo que se le deje trabajar con bases estables, predecibles y que se mantengan en el tiempo”, afirma Gallego.