infoRETAIL.- El auge que ha experimentado la moda ‘foodie’ en los últimos años ha hecho que, tanto la comida como la bebida, se hayan convertido en ejes de socialización, obligando a las marcas a reestructurar sus estrategias de comunicación para adaptarse a las nuevas demandas de los consumidores. Por este motivo, MSL Group y su agencia en Iberia, Marco de Comunicación, han elaborado un estudio en el que se destacan las seis principales tendencias que están cambiando la comunicación de la industria alimentaria a nivel global:
 
1. Salud y bienestar. Orgánico, sin conservantes, ingredientes naturales… Son términos que han experimentado una gran acogida entre los consumidores. La preocupación por los alimentos que ingerimos y el modo en el que han sido producidos, ha hecho que muchas personas se decanten por alimentos más naturales, estando dispuestas a pagar un coste extra por opciones más saludables.
 
2. Cultura. El significado simbólico de la comida es un componente importante de la identidad de los personas. Los hábitos alimenticios que se transmiten de generación en generación influyen en las preferencias de los individuos por unos alimentos u otros. Sin embargo, los cambios sociales experimentados recientemente, como la migración masiva, la globalización, las innovaciones tecnológicas e incluso los concursos de cocina, han acercado cocinas tradicionalmente exóticas como la japonesa, la india o la libanesa, al consumidor.
 
3. Reputación y apoyo. Las marcas con mayor éxito y mejor valoradas son aquellas que, además de ofrecer productos y servicios de calidad, establecen una conexión personal y cercana con sus consumidores. Hoy en día, los consumidores tienen una mayor influencia gracias a las redes sociales, poniendo de manifiesto sus opiniones o quejas. Es aquí cuando la transparencia se vuelve fundamental, poniendo a la disponibilidad de los consumidores cualquier información para ganarse su confianza.
 
4. Estímulo visual. El primer contacto que se establece con la comida es visual. La frase “entrar por los ojos” cobra una mayor relevancia en un entorno donde todo el mundo fotografía sus comidas y las comparte en sus perfiles. El atractivo visual de los platos se ha convertido en un aspecto tan importante, a veces incluso más, que el sabor. Contar con una fuerte estrategia visual es beneficioso y necesario para cualquier marca de alimentación.  
 
5. Recomendación. Las recomendaciones realizadas por personas del entorno determinan la elección entre una marca u otra. La información disponible sobre un producto o un anuncio impactante no garantizan la elección por parte del consumidor. Sin embargo, las recomendaciones de terceros, especialmente si son “fuentes fiables” son mucho más valiosas.
 
6. Do it yourself. Las preferencias de los consumidores están evolucionando rápidamente, optando por ser parte más activa dentro de la elaboración de su comida. Ante ello, las compañías alimenticias se ven obligadas a seguir innovando para adaptarse a estos cambios en las preferencias de los consumidores viendo nuevas vías de relación en la tendencia “do it yourself”.
 
“La industria alimentaria ha sido, sin duda alguna, uno de los sectores que más ha notado la influencia de internet y las redes sociales. En una sociedad donde cualquier persona puede generar tanto corrientes positivas, como una crisis de marca, la comunicación no puede limitarse a estar ahí, siendo necesario que las marcas participen en el diálogo en las redes sociales, creando tendencias y sorprendiendo a sus consumidores”, afirma Carlos García, Account Director Food & Beverage de Marco de Comunicación.
 
“El éxito de una marca de alimentación, hoy en día, radica en la combinación de elementos tradicionales de comunicación con aspectos fundamentales como la apuesta visual o la influencia en redes sociales”, añade Didier Lagae, fundador y CEO de Marco de Comunicación.