infoRETAIL.- España es el estado miembro de la Unión Europea que más sanciones propone por incumplimientos de la ley de la cadena alimentaria, con una de las cuantías más elevadas de la UE, según un informe elaborado por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), en colaboración con el centro de investigación CREDA.

El documento destaca la labor de AICA por el número de inspecciones realizadas, los casos investigados y las multas propuestas por incumplimientos de la ley de la cadena alimentaria.
 
Así, frente a las cerca de 2.000 inspecciones contabilizadas en España, concluidas con 38 expedientes con propuesta de sanción (a cierre del informe), Alemania inició 43 procedimientos; Portugal, 49 y alrededor de 20 en Eslovaquia. Por su parte, en Francia se controlaron operaciones en 3.810 establecimientos de todos los sectores económicos, no sólo de la cadena alimentaria.
 
En cuanto a las sanciones, la cuantía de las multas en España oscila entre 3.000 y 1.000.000 de euros, mientras que en Francia alcanza los 2 millones y en Alemania un millón de euros. La multa en el Reino Unido puede llegar hasta el 1% de la facturación, y hasta el 10% en la República Checa. En el caso de Portugal, el baremo oscila entre los 750 y los 2,5 millones de euros; y en Eslovaquia, el mínimo es de 1.000 euros y el máximo de 300.000. Las sanciones más bajas corresponden a Italia, con importes que van desde los 500 hasta los 500.000 euros.

Además, el informe señala a España como país pionero en implantar una regulación específica para la cadena alimentaria y líder en la Unión Europea en la creación de una normativa propia para el sector. La Ley de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria de España ha servido como modelo a los países de la UE, que han establecido normas similares en sus respectivos Estados.
 
En concreto, los países que tienen modelos similares al español son Alemania, Eslovaquia, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido y República Checa. Cinco de ellos (Eslovaquia, Italia, Reino Unido y República Checa, además de España), cuentan con una normativa específica para el sector, mientras que los otros tres disponen de leyes genéricas que se aplican a diferentes sectores económicos y no son exclusivas para la cadena alimentaria.
 
Además, en Eslovaquia, Francia, Portugal y Reino Unido existe un organismo específico similar a la Agencia de Información y Control Alimentarios de España, como autoridad de control.