infoRETAIL.- Según datos de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el gasto medio familiar en productos a base de cereales integrales no llega a una décima parte de lo empleado en alimentos refinados.

Tal como explica el Dr. Francisco Botella, del Área de Nutrición de la Sociedad, “la ingesta de este tipo de alimentos en España sigue siendo anecdótica, sobre todo porque culturalmente se asocian con peores características organolépticas (aspecto, olor, textura y sabor) y por su mayor precio, que es un obstáculo añadido a un consumidor, ya de por sí poco interesado”.

La SEEN destaca que el consumo de 45 g diarios (tres raciones) de granos completos (los alimentos integrales son los elaborados con las tres partes del grano: salvado, endospermo y germen) reduce relativamente el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 en un 20%, y de padecer cáncer de colon en un 18%.

Por otra parte, los consumidores españoles en general muestran una gran confusión entre los térmicos ‘integral’, ‘light’, ‘bio’ o ‘ecológico’ y ‘sin gluten’. La SEMCC recuerda que la harina integral aporta solo 25 Kcal. menos por 100 gramos de producto que la harina refinada, lo que es insuficiente para considerarlo un alimento ‘light’, ya que tendría que tener un 30% menos de Kcal. que el producto de referencia.

Además, integral no es todo lo que tiene un color marrón, ya que un alimento refinado edulcorado puede ser de color marrón sin ser integral. Por el contrario, existen alimentos refinados de color claro producidos con granos ‘albinos’ completos y alimentos refinados de color oscuro como la harina refinada de centeno.

Tampoco tienen por qué ser ‘bio' o ‘ecológico’, ya que la agricultura ecológica se caracteriza por no emplear ciertos productos químicos ni organismos genéticamente modificados. La mayoría de cereales cultivados a nivel mundial no son ecológicos, por tanto, la mayoría de harina que existe en el mercado tampoco lo es.

Finalmente, respecto al contenido o no de gluten, éste es un conjunto de proteínas contenidas en algunos granos, fundamentalmente trigo, centeno, cebada, avena, espelta, escanda y kamut. Tanto las harinas integrales como refinadas de estos cereales contienen gluten, pero no todos los granos integrales tienen gluten: el arroz, maíz, quinoa, teff, mijo, amaranto, sorgo y trigo sarraceno (o alforfón) no contienen gluten, aunque el proceso de refinamiento de sus correspondientes harinas puede introducir gluten en ellos.