infoRETAIL.- El aperitivo, cuyo Día Mundial se celebra mañana 19 de septiembre, mantiene un lugar destacado en los hábitos de consumo de los españoles. Según el Sales Manager de NIQ, Alberto Iglesias (en la imagen), su relevancia va mucho más allá de una tradición cultural: “El aperitivo representa una ocasión de consumo transversal capaz de generar valor tanto para la hostelería como para el canal de alimentación”, asegura en declaraciones exclusivas a infoRETAIL.
“La fortaleza del aperitivo radica en combinar socialización, disfrute y gastronomía, elementos especialmente valorados por los consumidores en España”, explica Iglesias, quien recuerda que, pasado el mediodía, ya sea en el bar del pueblo, en la playa o en casa, siempre hay un momento para disfrutar del aperitivo.
Y es que el aperitivo ya no está necesariamente ligado a una única franja horaria ni a un único canal. “Históricamente asociado a los fines de semana y a los momentos previos a la comida, el aperitivo ha evolucionado hasta convertirse en una ocasión mucho más amplia y flexible”, señala Iglesias, que añade: “Hoy no solo se disfruta en bares y terrazas, sino también en el hogar, impulsando el consumo de múltiples categorías y favoreciendo la búsqueda de experiencias compartidas”.

Por un lado, para la hostelería, el aperitivo constituye una de las franjas de mayor atractivo comercial. Categorías como cerveza, vermú, refrescos, vino por copas, aceitunas, encurtidos, conservas y snacks salados encuentran en esta ocasión uno de sus principales motores de consumo.
De hecho, destaca la evolución de las aceitunas, con un crecimiento del 11% en valor, así como de los snacks salados, que avanzan un 5%. Pero entre los productos que más están dinamizando esta ocasión sobresalen las gildas, con un alza del 157% en valor. “Este año, una de las palabras de moda y que más ha dinamizado a las generaciones más jóvenes han sido las gildas”, apunta Iglesias, aunque reconoce que se trata de un producto que muchos consumidores ya conocían desde hace tiempo.
Para el directivo de NIQ, estas diferencias ayudan a entender la capacidad del aperitivo para adaptarse a distintos públicos y contextos: “Cada generación tiene sus preferencias y sus propias formas de disfrutar de este momento”. En el caso de la Generación X, los datos de CGA OPUS apuntan a una mayor preferencia por cervezas, vinos y vermut.
De la terraza al hogar
El crecimiento de esta ocasión de consumo alcanza también al canal de alimentación. Los hogares incorporan cada vez más momentos de aperitivo en reuniones familiares, encuentros con amigos o durante los fines de semana, trasladando al consumo doméstico experiencias tradicionalmente vinculadas a la hostelería.
“El canal de alimentación también se beneficia del creciente protagonismo de esta ocasión”, explica Iglesias.
En las cestas ganan presencia categorías como patatas fritas, frutos secos, aceitunas, quesos, embutidos, conservas premium, cerveza, tinto de verano y bebidas sin alcohol.
Esta extensión del aperitivo encaja además con una tendencia más amplia de la industria, que busca nuevas ocasiones capaces de generar consumo. “En un contexto en el que la industria busca diferentes ocasiones de consumo, este momento adquiere una mayor importancia”, apunta el Sales Manager de NIQ.
Y es precisamente su componente emocional el que, en su opinión, explica buena parte de su recorrido: “No se trata únicamente de consumir productos, sino de disfrutar de un momento asociado al ocio, los amigos, la familia y tomarse un merecido descanso”.