infoRETAIL.- El absentismo laboral ha generado un sobrecoste de 240 millones de euros en las empresas asociadas a La Distribución Anged, una cifra equivalente al 21,4% de su inversión anual, según el informe 'Absentismo en retail y gran distribución, elaborado por The Adecco Group Institute' y presentado por la presidenta de La Distribución Anged, Matilde García Duarte, y el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas.
Para dimensionar este sobrecoste, el estudio establece dos equivalencias adicionales: 12,6 millones de horas de trabajo y 7.113 empleos anuales a tiempo completo.
En el marco de esta presentación, en la que ha estado presente infoRETAIL, la presidenta de La Distribución Anged, Matilde García Duarte (en el centro, en la imagen), ha señalado que “el absentismo ha pasado de ser un problema coyuntural a uno estructural, de magnitud global”. Asimismo, ha destacado que “se trata de un sector con una elevada dependencia de la presencialidad, por lo que las ausencias afectan directamente a la organización del trabajo”.
Según ha explicado García Duarte, el 81,8% de las empresas participantes en el estudio afirma que el absentismo ha aumentado considerablemente en los últimos tres años. El informe se ha elaborado a partir de una encuesta a las principales empresas asociadas a La Distribución Anged, complementada con datos de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT).
Matilde García Duarte: “El absentismo ha pasado de ser un problema coyuntural a uno estructural, de magnitud global”
Del sobrecoste total, 103 millones de euros corresponden a gastos directos asumidos por las empresas, el 42,9%, mientras que los 137 millones restantes, el 57,1%, recaen sobre las mutuas. Por otra parte, el informe sitúa la tasa de absentismo de las empresas asociadas en el 7,9%, por encima de la media nacional, situada en el 7,6%.
Por su parte, el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas (a la izquierda de García Duarte), ha señalado que “lo que ocurre en el sector es un reflejo de lo que ocurre a nivel global” y ha apuntado que el absentismo afecta directamente a la productividad de las empresas. En este sentido, ha explicado que el estudio analiza tres áreas de actividad -tiendas, logística y servicios centrales- y ha destacado que su incidencia es especialmente elevada en los puestos operativos y de atención al público.
Las contingencias comunes concentran el impacto del absentismo
En el conjunto del comercio minorista, la tasa de absentismo ha aumentado dos décimas, hasta alcanzar el 8% en 2025, frente al 7,8% registrado en 2024. Durante el pasado ejercicio se iniciaron 734.522 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, un 3,8% más que el año anterior, con una duración media de 45,33 días.
El coste asociado al absentismo en el sector ha ascendido a 1.992 millones de euros en 2025, frente a los 1.892 millones del ejercicio anterior. De esta cifra, 853 millones representan costes directos para las empresas y 1.139 millones corresponden a las mutuas.
En términos de empleo, el informe calcula que las ausencias laborales equivalen a 158.805 trabajadores que no acuden ningún día del año a su puesto de trabajo en el conjunto del comercio minorista.
Las contingencias comunes constituyen una de las principales causas de absentismo identificadas por las empresas participantes. El 90,9% considera que su incidencia es alta o muy alta y el estudio estima que representan aproximadamente el 75% de las horas no trabajadas.
En las empresas asociadas a La Distribución Anged, el absentismo por contingencias comunes ha aumentado un 60% desde 2018. Por el contrario, las bajas derivadas de contingencias profesionales y accidentes representan alrededor del 1%, por debajo del 2,73% registrado a escala nacional, según los datos de la Seguridad Social recogidos en el informe.
Las bajas relacionadas con la salud mental representan el 20% del total y han experimentado un crecimiento del 111% en los últimos años
En este contexto, Matilde García Duarte, ha puesto como ejemplo las diferencias en la duración de las bajas por traumatología según el sistema que las gestione. Según ha explicado, estos procesos tienen una duración media de 80 días cuando son gestionados por la Seguridad Social, frente a los 45 días cuando interviene una mutua. García Duarte ha utilizado esta comparación para defender un mayor aprovechamiento de los recursos sanitarios disponibles y una intervención más temprana en los procesos de incapacidad temporal.
El estudio también analiza las bajas relacionadas con la salud mental, que representan el 20% del total y han experimentado un crecimiento del 111% en los últimos años. En este sentido, el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, ha explicado que su duración media alcanza los 136 días, frente a los 43 días de otros tipos de incapacidad temporal, y ha identificado a los menores de 30 años como el colectivo más afectado. Asimismo, el 81,8% de las empresas encuestadas afirma haber implantado planes de apoyo psicológico o iniciativas relacionadas con la salud mental.
Las compañías participantes identifican otros factores que pueden influir en el absentismo, como las dificultades de conciliación laboral y personal, los problemas leves de salud y la concentración de ausencias en determinados días de la semana. El 80% señala que detecta una incidencia media o elevada de ausencias asociadas a causas difíciles de justificar.
Por su parte, Carlos Arcas ha abordado el concepto de “absentismo voluntario”, que ha relacionado, entre otros factores, con la falta de compromiso de los trabajadores con sus organizaciones. En este sentido, ha señalado que, según los datos recogidos en el Libro Blanco sobre el Absentismo de Foment, solo el 9% de los trabajadores está comprometido con su empresa y el 40% no permanece más de un año en la misma organización.
El informe recoge que el 81,8% de las empresas encuestadas recurre a la contratación temporal para cubrir las ausencias laborales, mientras que el 72,7% reorganiza sus equipos. En otros casos, determinadas bajas no se cubren debido a las dificultades para anticipar su duración. Estas ausencias afectan a la planificación de turnos, la reposición, la logística y la atención al cliente. Además, el 36,4% de las compañías estima que su impacto económico equivale a entre el 2% y el 5% de su masa salarial.
Reformas para mejorar la gestión de las bajas laborales
En relación con las posibles medidas para abordar el absentismo, la presidenta de La Distribución Anged, Matilde García Duarte, ha defendido una mayor colaboración entre el sistema sanitario público, las mutuas y los servicios médicos de las empresas para agilizar los procesos de diagnóstico y tratamiento.
García Duarte ha insistido en que “el objetivo no es adelantar la reincorporación de los trabajadores antes de que estén recuperados, sino facilitar que reciban atención cuanto antes y puedan regresar a sus puestos en las condiciones adecuadas y con todas las garantías”. Para ello, considera necesario intervenir en los procesos de incapacidad temporal antes de que las bajas se prolonguen o se cronifiquen.
Matilde García Duarte: “El objetivo no es adelantar la reincorporación de los trabajadores antes de que estén recuperados, sino facilitar que reciban atención cuanto antes y puedan regresar a sus puestos en las condiciones adecuadas y con todas las garantías”
Asimismo, ha defendido un mayor aprovechamiento de los recursos sanitarios disponibles, incluida la participación de las mutuas en la realización de pruebas diagnósticas y el seguimiento de determinados procesos. En esta línea, ha señalado que “no nos podemos permitir el lujo de despreciar ningún recurso del sistema sanitario”.
Otra de las propuestas planteadas durante la presentación ha sido avanzar en la digitalización de la información sanitaria para mejorar la coordinación entre los distintos agentes implicados. Una medida que también ha respaldado Carlos Arcas.
García Duarte también ha incidido en la necesidad de impulsar políticas de envejecimiento activo, orientadas a adaptar las condiciones de trabajo a las necesidades de las plantillas de mayor edad.
Por último, García Duarte ha recalcado que el absentismo no debe abordarse como un problema de fraude, sino como un fenómeno estructural que afecta a la productividad y a la organización de las empresas. En este sentido, ha insistido en la necesidad de impulsar medidas de prevención, mejorar la atención sanitaria y facilitar la recuperación de los trabajadores.