Interior de un establecimiento DIA

infoRETAIL.- DIA ha impulsado en los últimos meses la mejora nutricional de más de 80 referencias de su marca propia mediante cambios en su composición para reducir azúcares añadidos, disminuir el contenido en sal, simplificar los listados de ingredientes y mejorar la calidad de las grasas en productos de consumo habitual.

Las modificaciones se han realizado en el marco del programa ‘Comer mejor cada día’, que agrupa distintas líneas de trabajo orientadas a la reformulación de productos y que se integra en el plan de sostenibilidad 2026-2029 de la compañía, denominado ‘El valor de cada día’, que incluye la promoción de hábitos de alimentación como una de sus líneas de actuación.

Durante 2025, la compañía ha introducido cambios en recetas existentes o ha desarrollado nuevas referencias con mejoras nutricionales en cinco ámbitos: reducción de azúcares, eliminación de aditivos, mejora de ingredientes, reducción de sal y aumento del contenido en proteínas.

Durante 2025, la compañía ha introducido cambios en recetas existentes o ha desarrollado nuevas referencias

Entre los cambios recientes figuran desarrollos sin azúcares añadidos en categorías como lácteos y bebidas vegetales, así como la reformulación de yogures y kéfir con menor contenido en azúcar añadido. También se han eliminado aditivos en distintas referencias de panadería y se ha ampliado el surtido de pan elaborado con ingredientes básicos dentro del proyecto '100% natural', que incluye tanto pan horneado en tienda como pan de molde.

En el ámbito de los ingredientes, DIA ha introducido modificaciones en algunas recetas de productos preparados y conservas, incorporando aceite de oliva virgen extra en determinadas referencias. Asimismo, la compañía ha trabajado en la reducción del contenido en sal en categorías como aperitivos y conservas, y ha desarrollado productos con mayor contenido proteico dentro de su gama High Protein.

Las mejoras se han aplicado en diferentes categorías de marca propia, entre ellas lácteos, bebidas vegetales, panadería, platos preparados, conservas de pescado y productos de despensa. Según explica la compañía, estos cambios responden a la evolución de los hábitos de compra y al interés de los consumidores por productos con menos azúcares añadidos, menor contenido en sal, listados de ingredientes más simples y un perfil nutricional distinto en categorías de consumo habitual.