infoRETAIL.- El director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), Ignacio García Magarzo, ha asegurado esta mañana que el sector “está preparado” ante la posible irrupción de una nueva crisis por la guerra desatada en Irán y Oriente Medio.
“No es que nos gusten las crisis, pero estamos preparados, porque tenemos ya acreditada una capacidad de responder a las mismas”, ha apuntado el directivo, en el marco de un encuentro organizado por Grupo IFA, en el que ha estado presente infoRETAIL. “Si finalmente lo que está ocurriendo en el Estrecho de Ormuz se transforma en una crisis será la número 12 que afronte la distribución alimentaria desde el año 2008 porque, debido a su propia capilaridad y su presencia en el territorio, es un sector al que le afectan todas las crisis”, recuerda el director general de Asedas.
“Hemos vivido crisis de todo tipo, económicas, de costes, climáticas, sanitarias... Por suerte, tenemos una gran resiliencia, gracias a la flexibilidad de empresas y trabajadores, que ya lo han demostrado en los momentos más difíciles. Necesitamos más reconocimiento y consideración social porque este sector ya lo ha demostrado”, reivindica García Magarzo.
Sobre el impacto de la guerra en los precios, el directivo recuerda que esta situación ya se ha vivido anteriormente. “El sector ha mantenido los precios de la alimentación en España absolutamente estables durante los últimos 20 años, hasta el año 2021, con algunas pequeñas modificaciones, y desde entonces se ha enfrentado a circunstancias completamente inéditas, como las crisis de materias primas o las crisis de energía entre 2021 y 2024”.
Ignacio García Magarzo: “Si todo eso funciona como ha funcionado en las crisis anteriores, el sector puede volver a dar ejemplo y podemos pedir a la sociedad que confíe en él”
“Si eso vuelve a ocurrir, desgraciadamente, pues el sector volverá a actuar de la misma forma, con una gran responsabilidad y, sobre todo, aprovechando lo mejor que tenemos, que es la diversidad en términos de competencia, la capacidad de elegir y cambiar de establecimiento que tienen los españoles y que no tienen otros consumidores europeos: es la mejor garantía de que los precios se formen de una forma eficiente”, remarca el director general de Asedas.
No obstante, Ignacio García Magarzo ha pedido la colaboración de las administraciones públicas: “Necesitamos ayuda porque esto no podemos hacerlo solos, y hay muchas circunstancias que no dependen del sector. Tenemos que reclamar, una vez más, menor coste de regulación, certidumbre, seguridad jurídica y apoyo fiscal, porque se vuelve a hablar del IVA, ya que si hay impuestos al consumo que incrementan extraordinariamente la recaudación pública cuando suben los precios, entonces lo que hay que hacer es devolver ese dinero a la sociedad en términos de confianza y capacidad de compra”.
“Si todo eso funciona como ha funcionado en las crisis anteriores, creo que el sector puede volver a dar ejemplo y podemos pedir a la sociedad que confíe en él”, ha concluido.
Radiografía del empleo
En el encuentro organizado por Grupo IFA también han participado la directora de Relaciones Laborales de CEOE, Rosa Santos, quien ha incidido en la falta de confianza y de seguridad jurídica que viven las empresas españolas: “Desde finales de 2022, que es cuando termina la vigilancia de Europa sobre los hitos del Plan de Recuperación y Resiliencia, hemos tenido más de 400 impactos normativos que afectan al mercado laboral, de ellos, 67 cambios en el Estatuto de los Trabajadores, todos sin trámite de concertación social y a veces hasta sin consulta”.
En su opinión, “esta inseguridad jurídica está provocando una incertidumbre insólita que está frenando las inversiones. Esta injerencia permanente del Gobierno en la negociación colectiva está generando incertidumbre, imposibilitando la modernización de la negociación colectiva y frenando el empleo. Se están paralizando proyectos expansivos por la incertidumbre jurídica, lo cual afecta a la productividad”.
Desde CEOE advierten de que la “injerencia permanente del Gobierno está generando incertidumbre, imposibilitando la modernización de la negociación colectiva, paralizando las inversiones y frenando el empleo”
En este sentido se ha manifestado también la socia directora de AFI, María Romero, quien asegura que “la incertidumbre no es buena compañera de viaje para la inversión”, al tiempo que pone en valor el papel de la distribución en el empleo nacional. “Es un sector que, en momentos complejos como el actual, es bastante resiliente, que mantiene y absorbe un volumen de empleo relevante. Resiste porque la demanda también es muy resiliente”.
Sobre el absentismo laboral, Rosa Santos lo ha calificado como “el elefante en la habitación”. Para la directiva de CEOE, se trata del problema más grave que tienen las empresas actualmente, con costes de salud y económicos, que alcanzan ya los 33.000 millones de euros: “La mitad lo pagan las empresas y la otra mitad el INSS”, recuerda.
Santos explica que 1,7 millones de personas no van a trabajar cada día, de los que 1,4 millones se atiene a razones de IT de contingencias comunes. “España es el país con mayor índice de incidencia de IT de contingencias comunes del mundo”, ha lamentado. La directiva advierte de que la falta de recursos sanitarios impacta en las bajas y en su duración, a lo que se suma la falta de coordinación del sistema: “Unos dan bajas y otros las pagan”, ha lamentado.
Del absentismo también ha hablado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, durante la inauguración del encuentro: “Yo prefiero llamarle ausentismo”, ha asegurado, al tiempo que ha criticado la falta de comunicación de los sindicatos: “Parece mentira, que cumpliendo la parte que nos tocaba, los sindicatos no quieran hablar sobre el tema. Exigimos al Gobierno que tome medidas porque es mucho dinero lo que nos está costando la broma y que podría estar en el bolsillo de los trabajadores”.
Finalmente, Garamendi ha alabado el papel de la distribución alimentaria y ha apoyado su ambición de ser considerado un sector esencial: “Echamos de menos lealtad institucional. Tenemos que decir nosotros lo que somos para que otros no digan lo que no somos”, ha afirmado el directivo, quien ha recordado que el sector ha sido de los más “atacados por espacios populistas o reduccionistas”.