infoRETAIL.- El coste de las bajas laborales por contingencias comunes en el sector de la distribución alimentaria alcanzó los 1.180 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 13% respecto al año anterior, según el informe Análisis sobre las Bajas Laborales por Contingencias Comunes en el Sector de la Distribución Alimentaria (Ejercicios 2018-2025), elaborado por la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT). El documento ha sido presentado en una jornada organizada junto a la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicio y Supermercados (Asedas), en la que ha estado presente infoRETAIL.
Del importe total, 656 millones de euros correspondieron a prestaciones económicas de la Seguridad Social gestionadas por las mutuas (56%), mientras que el coste directo para las empresas se situó en 524 millones de euros (44%).
En referencia a este análisis, el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo (a la izquierda en la imagen), ha señalado que “estos datos nos hacen pensar que es un grave problema social al que nos enfrentamos”, añadiendo que en los últimos años “se ha disparado y se ha convertido en un fenómeno anormal”. Magarzo ha puntualizado que, siendo uno de los más afectados, el sector de la distribución alimentaria no es el más afectado en el contexto global. Asimismo, ha calificado el absentismo como una “pandemia silenciosa”, por su impacto creciente y sostenido en la actividad empresarial.
Ignacio García Magarzo: “Estos datos nos hacen pensar que es un grave problema social al que nos enfrentamos”
Otro de los aspectos que ha puesto sobre la mesa García Magarzo, y que ha salido a colación en varios momentos de la jornada, es la utilización del término absentismo, poniendo en duda si es correcto o acertado su uso para abordar este problema de carácter social.
En concreto, en 2025, las bajas por enfermedades o accidentes no laborales en el sector sumaron 386.687 procesos, lo que representa un incremento del 9% respecto a 2024 y del 67% en comparación con 2018. El informe indica que el 6% de los trabajadores concentró el 49% de las bajas.
En comparación con el conjunto de la población protegida por mutuas, donde se registraron 6,3 millones de procesos, las cifras del sector se sitúan dos puntos porcentuales por encima, tras crecer un 7% interanual y un 58% respecto a 2018.
Diferencia entre sanidad pública y mutuas
El análisis también recoge diferencias en la duración de las bajas por patologías traumatológicas en función del sistema de atención. El director gerente de AMAT, Pedro Pablo Sanz Casado (a la derecha en la imagen), ha destacado que, cuando estas dolencias son tratadas por los servicios públicos de salud, la duración media alcanza los 82 días, frente a los 45 días cuando la atención se realiza en las mutuas, lo que supone una diferencia de 37 días.
En este sentido, ha afirmado que “los trabajadores podrían recuperar su salud 37 días antes”, lo que permitiría un ahorro potencial superior a 211 millones de euros en el sector, de los que 132 millones corresponderían a la Seguridad Social y 79 millones a las empresas.
Cuando las dolencias son tratadas por los servicios públicos de salud, la duración media alcanza los 82 días, frente a los 45 días cuando la atención se realiza en las mutuas
El informe apunta, entre las causas del aumento de los procesos y de su duración, a factores como la gestión administrativa de las bajas, la falta de profesionales sanitarios y el incremento de las listas de espera en el sistema público.
En cuanto a la distribución semanal, los lunes concentran el 22% de los procesos de baja por contingencias comunes, seguidos de los viernes, con un 16%, mientras que los fines de semana representan en este sector entre el 10% y el 12%.
Por tramos de edad, el grupo de 16 a 35 años registra la mayor incidencia media mensual, con 50,66 procesos por cada 1.000 trabajadores protegidos por mutuas, lo que supone un aumento del 152% respecto a 2018. En este sentido, el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, ha mostrado su preocupación por la evolución de este indicador entre los trabajadores más jóvenes, señalando que se trata de una tendencia que se viene consolidando en los últimos años.
En los trabajadores mayores de 55 años, este indicador desciende un 32%, hasta 25,85 procesos mensuales, aunque presentan una mayor duración media de las bajas, con 97 días.
El sector aborda el problema
Para extrapolar estos datos a la realidad del sector, la presentación ha contado con las intervenciones de la directora de Recursos Humanos de Gadisa, Clara de Lorenzo, quien ha apuntado que “las ausencias imprevistas generan una distorsión en el día a día de la actividad”, especialmente en el caso de tiendas franquiciadas con plantillas reducidas, donde la capacidad de reorganización es más limitada.
El director de Relaciones Externas de Consum, Javier Quiles, ha señalado que la normativa actual impide conocer la duración prevista de las bajas, lo que dificulta la planificación operativa. En este sentido, ha aludido a la dicotomía entre la entidad que emite la baja y la que la gestiona, así como a la existencia de periodos de baja predeterminados que, en su opinión, añaden rigidez al sistema.
Josep Antoni Duran i Lleida: “Estamos ante un gran problema, un problema real cuyo abordaje y solución afectan al conjunto de la sociedad”
Por su parte, el director general de del Consell d’Empreses Distribuïdores d’Alimentació de Catalunya (Cedac), Roger Gaspa, ha planteado la necesidad de analizar los motivos que explican este fenómeno y ha defendido que las soluciones deben abordarse de forma compartida entre todos los agentes implicados. Asimismo, ha señalado que el trabajador que sí acude a su puesto es, en última instancia, el principal perjudicado por esta situación.
En el cierre del acto, el presidente de Asedas, Josep Antoni Duran i Lleida, ha retomado algunas de las cuestiones planteadas durante la jornada y ha incidido en la necesidad de profundizar en los motivos que explican este fenómeno, en línea con lo apuntado por los representantes empresariales. En este sentido, ha señalado que se trata de un gran problema, un problema real cuyo abordaje y solución afectan al conjunto de la sociedad.
Finalmente, el secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez Corujo, ha subrayado que el incremento de las bajas laborales responde a un fenómeno complejo que requiere una respuesta coordinada, especialmente en el ámbito sanitario. En este sentido, ha apuntado a la necesidad de reforzar la implicación de los servicios públicos de salud y de avanzar en una mayor colaboración con las mutuas y las comunidades autónomas para mejorar la gestión de los procesos de incapacidad temporal.