Ángeles Zabaleta y Rosario Pedrosa

infoRETAIL.- Ocho de cada diez directivos del sector del gran consumo identifica como principales focos de preocupación el deterioro del poder adquisitivo de los hogares, la incertidumbre geopolítica y el incremento de los costes energéticos, según los datos del ‘Sondeo de Perspectivas del Gran Consumo’ presentado por la gerente del Área de Estrategia Comercial y Marketing de Aecoc, Rosario Pedrosa (derecha en la imagen).

El estudio, elaborado a partir de la opinión de más de 80 directivo del área comercial de fabricantes y distribuidores y presentado tras la exposición del análisis de la evolución del mercado compartidos previamente por NIQ, analiza el impacto del actual escenario económico sobre la actividad del sector.

En concreto, el 80% de los encuestados considera que el consumidor sufrirá una mayor presión económica durante los próximos meses, mientras que el 86% prevé un deterioro del consumo a cierre de 2026. El informe relaciona estas perspectivas con la persistencia de la inflación, el contexto geopolítico y la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares.

Más de la mitad de las compañías reconoce que está revisando sus planes comerciales con mayor frecuencia y priorizando decisiones a corto plazo

Asimismo, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) continúa en niveles reducidos y se sitúa actualmente en 77,7 puntos. En este punto, el 89% de los directivos considera cada vez más relevante disponer de información precisa sobre el comportamiento del consumidor para mejorar la capacidad de reacción y la toma de decisiones.

Durante la presentación, Pedrosa ha explicado que el actual entorno económico obliga a las compañías a operar con horizontes más cortoplacistas y con una revisión constante de sus estrategias comerciales y operativas.

En este sentido, el 71% de las empresas señala que el principal impacto del contexto actual está relacionado con el incremento de los costes de aprovisionamiento, transporte y energía. Además, un 16% asegura haber detectado alteraciones en los patrones de compra y en la demanda, mientras que un 11% apunta a problemas asociados a la estabilidad de las cadenas de suministro.

La incertidumbre también está modificando la planificación empresarial. Más de la mitad de las compañías reconoce que está revisando sus planes comerciales con mayor frecuencia y priorizando decisiones a corto plazo, mientras que dos de cada tres admiten mantener una actitud más prudente respecto a inversiones y lanzamientos vinculados a productos y canales.

Innovación, omnicanalidad e IA como palancas de crecimiento
Pese a este escenario, el sector mantiene expectativas de crecimiento moderado para 2026. Las compañías continúan apostando por medidas orientadas a reforzar la competitividad y proteger la rentabilidad en un entorno de consumo más tensionado.

La innovación se mantiene como la principal vía de crecimiento para los próximos meses, mencionada por el 51% de las compañías. Le siguen las promociones y activaciones comerciales, señaladas por el 46% de los encuestados; el crecimiento en distribución y puntos de venta, citado por el 42%; y la optimización del porfolio, enfocada en la simplificación y priorización de referencias rentables, mencionada por el 34% de las empresas.

Al mismo tiempo, las empresas están reforzando medidas dirigidas a mejorar la eficiencia comercial. En concreto, el 57% priorizará mejorar el rendimiento de las acciones promocionales, mientras que el 54% apostará por optimizar el surtido y el 46% considera prioritario reforzar el uso de datos en la toma de decisiones para adaptar mejor su oferta a las nuevas necesidades del consumidor.

El 58% de las compañías identifica potencial de crecimiento en nuevos momentos de consumo

La inteligencia artificial también gana protagonismo dentro de la estrategia empresarial. El 66% de las compañías considera que esta tecnología tendrá un impacto transformador sobre el gran consumo y más de la mitad asegura estar ya desarrollando iniciativas para prepararse ante este cambio.

Otro de los ámbitos destacados por el estudio es la consolidación de la omnicanalidad y del comercio electrónico. El 73% de los distribuidores prevé seguir aumentando sus ventas online durante 2026 y cerca de la mitad considera que el peso del canal digital continuará creciendo dentro del gran consumo.

En el caso de los fabricantes, el informe refleja un avance de las ventas a través de pure players y e-tailers. En concreto, el 62% asegura haber incrementado sus ventas en pure players y el 48% en e-tailers, mientras que un 33% ya vende directamente al consumidor a través de canales online propios.

Además, el sondeo apunta a nuevas oportunidades derivadas de la evolución de los hábitos de consumo. El 58% de las compañías identifica potencial de crecimiento en nuevos momentos de consumo y el 65% asegura estar adaptando ya sus estrategias para responder a estos cambios.

Pedrosa ha concluido que el sector afronta un entorno de elevada complejidad, aunque mantiene una posición “resiliente” gracias a su capacidad de adaptación, la eficiencia operativa, el mayor conocimiento del consumidor y la búsqueda constante de nuevas oportunidades de crecimiento.