infoRETAIL.- Varios camiones cisterna procedentes de España cargados con vino de origen nacional han sido atacados en Francia durante los últimos días por viticultores galos, que han derramado miles de litros de este producto en protesta por lo que consideran una “competencia desleal española”.

Según una queja remitida por la Embajada de España en París a las autoridades francesas, los ataques se han producido cerca de la frontera franco-española, en la zona suroeste del país, contra varios vehículos camiones que transportaban vino y zumo de frutas españoles, a manos presuntamente de miembros armados con mazas, bates y hachas del Comité de Acción Vitícola y del sindicato agrario Jóvenes Agricultores del Gard-JA30.

En una nota verbal enviada al Ministerio francés de Asuntos Exteriores, la embajada “condena, una vez más, las agresiones sufridas por personas y bienes españoles en Francia, y ruega al Gobierno francés tomar las medidas adecuadas para acabar de forma efectiva con esta deriva de actos vandálicos”.

El copresidente de Jóvenes Agricultores del Gard-JA30, Lionel Puech, ha declarado al canal TV Sud que “soportamos una importación masiva de vinos extranjeros, sobre todo de España, con unos precios que desafían cualquier competencia: 32 euros el hectolitro, sabiendo que así no se cubren ni siquiera el coste de vinificación”.

España se defiende de las acusaciones de competencia desleal y argumenta que el incremento de los caldos españoles en el país vecino responde a la pérdida de competitividad de los viticultores franceses.

“Pasar a la acción”
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha protestado enérgicamente contra los últimos ataques de agricultores franceses a camiones de vino procedentes de España y ha lamentado que “la tibia respuesta de las Administraciones nunca pasa de la mera palabrería, por lo que impulsa a los franceses a seguir atentando de esta manera”.

Para la organización agraria “ya ha pasado el tiempo de las palabras, es hora de establecer medidas que terminen con estas rabietas de los franceses que terminamos pagando los agricultores españoles”.

UPA quiere que el Gobierno español pase de las palabras a los actos: “que la acción sea la reacción”, ha pedido. En opinión de la organización, los Gobiernos de ambos países y la UE deben elaborar un Plan de Acción que evite estas agresiones y garantice la libertad de circulación de mercancías.