infoRETAIL.- Pasado mañana, 26 de septiembre, Henkel celebra el 150 aniversario de su fundación. La compañía internacional, que se encuentra detrás de marcas como Wipp Express, Schwarzkopf, Pritt, Loctite, La Toja, Neutrex, Micolor o Bref, nació en Alemania en 1876, cuando Fritz Henkel puso en marcha una pequeña empresa dedicada a la fabricación de detergentes.
Un siglo y medio después, se ha convertido en un grupo global que opera en más de 100 países, cuenta con 165 centros de producción y emplea a más de 50.000 personas de 125 nacionalidades.
Una de sus principales características es que Henkel sigue siendo una empresa familiar. Más de 150 años después de su fundación, la familia Henkel continúa siendo accionista de referencia, lo que ha contribuido a consolidar una visión empresarial orientada al largo plazo.
Henkel, que mantiene su esencia de empresa familiar, se ha convertido en un grupo global presente en más de 100 países, con 165 centros de producción y más de 50.000 empleados
Lo que comenzó siendo una empresa centrada en la comercialización de detergentes con sólo tres empleados se ha convertido en un grupo con posiciones de liderazgo tanto en bienes de consumo como en soluciones para clientes industriales.
Actualmente, Henkel opera a través de sus negocios de Consumer Brands y Adhesive Technologies, combinando un amplio portfolio de marcas para el hogar, el cuidado personal y la belleza con soluciones dirigidas a clientes industriales.
Con motivo de este aniversario, la compañía ha desarrollado el concepto global ‘Future? Ready!’, una iniciativa que pone el foco en cómo afrontar los desafíos de las próximas décadas a través de la innovación, la sostenibilidad, la digitalización y el desarrollo del talento.
Una historia marcada por la innovación
La historia de Henkel ha estado ligada a la creación de soluciones pioneras que han contribuido a transformar tantos hábitos cotidianos como industrias. Entre sus hitos históricos figura el lanzamiento en 1878 de Henkel’s Bleich-Soda, uno de los primeros detergentes de marca comercializados en Alemania, que introdujo conceptos innovadores para la época como el precio fijo, el envase estandarizado y la identificación del fabricante.
En las décadas posteriores llegaron desarrollos que marcaron la evolución de diferentes mercados. En 1907 nació Persil, considerado el primer detergente activo del mundo. Schwarzkopf lanzó el primer champú en polvo y posteriormente el primer champú líquido en Europa. Pritt revolucionó el mercado al crear el primer pegamento en barra inspirado en el formato de una barra de labios y Loctite se convirtió en una referencia mundial en tecnologías adhesivas para aplicaciones industriales y de consumo.
Desde la compañía aseguran que la innovación continúa siendo una de sus señas de identidad. Entre los ejemplos más recientes destacan el lanzamiento en 2006 de Bref Duo-Activo, la primera cesta de WC con doble cámara, que combina limpieza e higiene continua en cada descarga. En 2013, Wipp Express Duo-Caps introdujo el primer detergente líquido concentrado predosificado con dos cámaras del mercado.
La innovación también ha estado presente en el ámbito del marketing y la comunicación: Henkel fue una de las primeras marcas en realizar una campaña de street marketing en 3D y, en 2026, volvió a sorprender con el uso de tecnología holográfica para activaciones de marcas como Somat y got2b.
La contribución de España y Portugal
La historia de Henkel en la Península Ibérica supera ya los 60 años en España y los más de 50 años en Portugal. Hoy, Henkel Ibérica cuenta con más de 1.200 empleados de 30 nacionalidades, presencia en ocho de cada diez hogares españoles y operaciones que combinan negocios locales con responsabilidades internacionales.
Uno de los principales activos de la compañía es el complejo industrial de Montornès del Vallès (Barcelona), inaugurado en 1961. La planta exporta a más de 60 países, supera las 200.000 toneladas de producción anual y se ha consolidado como uno de los principales centros productivos de Henkel en Europa.
La compañía, que llegó a España hace más de 60 años, ha superado los 100 millones de euros de inversión en los últimos años, en proyectos industriales, logísticos y tecnológicos
En los últimos años, Henkel ha invertido más de 100 millones de euros en España para impulsar proyectos industriales, logísticos y tecnológicos. Entre ellos destacan nuevas líneas de producción de detergentes, la ampliación de capacidades logísticas automatizadas y el fortalecimiento de distintas capacidades internacionales de planificación, compras y cadena de suministro ubicadas en Barcelona.
La filial también desempeña un papel relevante dentro de la organización global a través de distintos hubs internacionales especializados en áreas estratégicas que prestan servicio a diferentes mercados de Henkel.
En España, la compañía también ha participado en proyectos emblemáticos como la Basílica de la Sagrada Familia mediante soluciones desarrolladas por su negocio industrial.
En palabras del presidente de Henkel Ibérica, Adrian Orbea, “hoy no solo celebramos 150 años de historia, sino 150 años de innovación y de personas que han hecho posible que Henkel siga avanzando generación tras generación. La filial ibérica es hoy un pilar estratégico para el grupo. El futuro no se improvisa: se construye cada día con lo que hacemos hoy, pensando en las generaciones que vendrán”.
Sostenibilidad y personas
Por otro lado, la sostenibilidad forma parte de la estrategia empresarial de Henkel desde hace décadas. Entre los hitos de esta trayectoria figuran los primeros controles sistemáticos de calidad del agua en el río Rin, el desarrollo de alternativas sostenibles a los fosfatos en detergentes o la publicación de uno de los primeros informes medioambientales corporativos en Alemania.
En España, la planta de Montornès constituye uno de los principales ejemplos de esta apuesta. Se convirtió en la primera planta del grupo en alcanzar el objetivo de cero residuos a vertedero, obtuvo la certificación DGNB Gold y alcanzó la neutralidad de carbono en los alcances 1 y 2, operando con energía procedente de fuentes renovables.
La planta de Montornès es un ejemplo de la apuesta sostenible de Henkel: fue la primera del grupo en lograr cero residuos a vertedero, cuenta con la certificación DGNB Gold y es neutra en carbono (alcances 1 y 2) gracias al uso de energía renovable
Además, la compañía también trabaja en ámbitos como la economía circular, el diseño de envases más sostenibles, la reducción de emisiones logísticas, la eficiencia energética y el incremento del uso de materiales reciclados.
La dimensión social ha sido igualmente un componente fundamental en la evolución de Henkel. A lo largo de su historia, la compañía ha impulsado iniciativas relacionadas con el bienestar de los empleados, la representación laboral, la igualdad de oportunidades y la conciliación.
Desde principios del siglo XX desarrolló medidas pioneras para su época, como bibliotecas para empleados, viviendas para trabajadores, servicios médicos o estructuras de representación laboral.
Actualmente, la compañía promueve programas globales de diversidad e inclusión, voluntariado corporativo, desarrollo profesional y conciliación. En 2024 se convirtió en la primera empresa del DAX 40 en ofrecer un permiso parental global totalmente remunerado de al menos ocho semanas para todos los empleados, independientemente de su género.
En Henkel Ibérica, este compromiso se refleja en iniciativas de igualdad, en la paridad de género en posiciones de management, en modelos de trabajo flexible y en programas sociales orientados al voluntariado, la educación en sostenibilidad y la inclusión laboral.
Mirando al futuro
La celebración del 150 aniversario gira en torno al concepto ‘Future? Ready!’, una invitación a reflexionar sobre cómo una compañía con siglo y medio de historia continúa adaptándose a los cambios tecnológicos, sociales y medioambientales.
La estrategia de Henkel para los próximos años se apoya en innovación, sostenibilidad, digitalización y desarrollo de personas. Sobre esta base, la compañía busca seguir impulsando el crecimiento de sus negocios, reforzar su competitividad global y responder a las necesidades cambiantes de consumidores, clientes y socios industriales.
Lejos de plantear este aniversario como una mirada nostálgica al pasado, Henkel lo presenta como una oportunidad para poner en valor una trayectoria de innovación continua y proyectar cómo quiere contribuir al desarrollo de las próximas generaciones. Después de 150 años de historia, el mensaje que acompaña esta celebración mira principalmente hacia adelante: estar preparado para el futuro.