Golpe a los ciberdelincuentes

infoRETAIL.- La Policía Nacional ha bloqueado páginas web que clonaban los portales de marcas de ropa de reconocido prestigio, para estafar a víctimas aprovechando el incremento de las compras en la época navideña.

Los estafadores creaban páginas que replicaban la cabecera, los logos y la maquetación de las marcas originales y las promocionaban mediante anuncios en redes sociales, lo que permitía redirigir al usuario a la web fraudulenta en un solo clic. Registraban los dominios en empresas de terceros países, principalmente americanos y asiáticos, alojaban las páginas en servidores de Estados Unidos y realizaban el cobro a través de un comercio con sede en Brasil.

El modus operandi consistía en, a través de técnicas de phishing y spoofing, replicar páginas web de reconocidas marcas de ropa, ofreciendo productos con descuentos llamativos, a un precio muy inferior al valor de mercado. Una vez realizada la compra, el pedido nunca llegaba al cliente, a pesar de haberse llevado a cabo el cobro del mismo.

Los ciberdelincuentes creaban páginas que replicaban la cabecera, los logos y la maquetación de las marcas originales y las promocionaban en redes sociales

Las páginas creadas para engañar a las víctimas eran promocionadas mediante anuncios en redes sociales como Facebook e Instagram, lo que permitía redirigir al usuario a la web fraudulenta en un solo clic. Además, las páginas replicaban la cabecera de las campañas de marketing junto con los logos y maquetación de las páginas originales.

Para confundir a las víctimas, utilizaban nombres muy similares a los de la marca original, introduciendo o eliminando un carácter apenas imperceptible, o registrando la página bajo dominios con terminación .shop, para dar la impresión de que se trataba de la terminación de las páginas online.

Para dar credibilidad al comercio web se utilizaban certificados SSL que cifran los datos introducidos y utiliza el protocolo Https, y que a su vez muestra un candado en la barra de navegación, que hasta ahora se daba como indicador de sitio de confianza.

Los estafadores registraban los dominios en empresas de terceros países, principalmente americanos y asiáticos, alojaban las páginas en servidores de Estados Unidos y realizaban el cobro a través de un comercio con sede en Brasil.