STEF

infoRETAIL.- Tras dejar atrás un “atípico” 2020, según lo ha calificado el presidente y director general de Grupo STEF, Stanislas Lemor, ahora la compañía afronta el nuevo ejercicio con fuerzas renovadas. Así, la entidad ha demostrado capacidad de adaptación y resiliencia que le han permitido terminar el año sin lastrar sus capacidades de desarrollo e inversión. 

De esta forma, fuentes de la empresa aseguran que dispone de los medios necesarios para resurgir en cuanto se recuperen las condiciones apropiadas manteniendo sus objetivos de contratación de personal durante 2021.

STEF confía en que la integración de las actividades adquiridas recientemente, la buena dinámica comercial, así como la reciente concesión de una delegación de servicio público a la división marítima contribuirán a la mejora de sus resultados este año.

STEF confía en que la integración de las actividades adquiridas, la buena dinámica comercial y la reciente concesión de una delegación de servicio público a la división marítima contribuirán a la mejora de sus resultados

En este sentido, el grupo ha decidido continuar y acelerar sus planes de acción durante el 2021 al objeto de reducir el impacto de la huella medioambiental con la puesta en marcha de una ambiciosa hoja de ruta.

“Deseo felicitar a nuestros colaboradores que se han movilizado y han sido capaces de adaptarse y enfrentarse a la situación para así poder garantizar el abastecimiento a los consumidores. En colaboración con nuestros clientes, hemos logrado adaptar nuestro dispositivo operativo con el objetivo de mitigar el impacto de la pandemia sobre nuestros costes de producción”, explica Lemor.

“Este año nos ha permitido reforzar nuestras posiciones en tres países del Oeste y Sur de Europa y ofrecer a nuestros clientes una mejor cobertura en Alemania, Europa Central y Europa del Norte. También hemos sido capaces de acelerar nuestra transformación, especialmente en nuevas tecnologías, alineados con las expectativas de nuestros clientes”, añade el directivo, quien considera que estas acciones permitirán al grupo reforzar su capacidad de aportar soluciones innovadoras y adaptadas a los nuevos desafíos de la cadena de suministro poscovid.

STEF ha cerrado el año 2020 con un volumen de negocio de 3.145 millones de euros, lo que supone un ajuste del 8,6% respecto al año anterior, mientras que el beneficio neto ha ascendido a 72,8 millones (-27,5%). Desde la empresa recuerdan que el resultado del ejercicio del grupo se ha visto impactado por la crisis sanitaria. 

La deuda se ha mantenido relativamente estable, con un apalancamiento financiero del 111%, a pesar  de las adquisiciones e inversiones significativas realizadas durante el periodo, que han alcanzado un importe total de 247 millones de euros.

Buena resistencia en España
Por áreas geográficas y actividades, en Francia, la fuerte caída de volúmenes registrada en el primer semestre ha provocado una disminución del 5% de la cifra de negocio. Las operaciones de congelado han resistido bien, sobre todo en las actividades de almacenamiento, mientras que el retail se ha beneficiado del retroceso del consumo en el canal foodservice. 

No obstante, el coste de adaptación de medios para hacer frente al fuerte crecimiento de los volúmenes, en especial en el segmento del comercio electrónico, ha impactado fuertemente la rentabilidad de esta actividad.

STEF ha logrado en España la firma de un nuevo contrato con un cliente del canal retail

En el negocio internacional, el resultado de explotación se ha mantenido estable, sin considerar gastos extraordinarios. España ha mostrado una buena resistencia impulsada por la firma de un nuevo contrato con un cliente del canal retail, mientras que Portugal ha continuado con una buena dinámica comercial. En Italia, el grupo ha transferido la operación de transporte y logística de Seafood a un socio colaborador especializado.

Suiza ha registrado un buen año gracias al desarrollo comercial, a una mejor tasa de ocupación de los almacenes y a un éxito significativo en operaciones de comercio electrónico. Además, a finales de año el grupo adquirió las actividades de Nagel-Group en Italia, Bélgica y Holanda, abriendo nuevas perspectivas para los próximos años.

Finalmente, en la actividad marítima La Méridionale ha hecho frente a una situación económica fuertemente desequilibrada a lo largo del año, debido a la reducción de su perímetro de actividad limitándose al servicio con los puertos departamentales de Propriano y Porto Vecchio, a la vez que sus costes fijos se mantuvieron inalterados. Esta situación se ha visto agravada por las restricciones a la circulación de pasajeros debidas a la crisis sanitaria.

No obstante, la compañía aprovechó este periodo para explorar soluciones alternativas y, a finales de año, puso en marcha una nueva línea marítima entre Marsella y Tánger (Marruecos).